domingo, 19 de abril de 2009

Un angelito




Esta es la entrada número 118 de la bitácora... ayer 18 de abril, Álvaro, acabó su lucha de cinco meses y unos días, contra esa dichosa enfermedad. Hace cinco meses, el 18 de diciembre, el día de la Virgen de la Esperanza, cumplió 4 añitos.

Pero no pudo ser... La esperanza que queda ahora es la de una seguridad, la de que ya está en el cielo, como un angelito... y de que ya está descansando. Mucho ánimo a sus papás, a mi muy querido primo José M., a su mamá María y a sus abuelitos.

Qué incomprensible es a veces la vida...

8 comentarios:

Ramón Monedero dijo...

No se que decir..., ante cosas así... seguro que está en un buen lugar. donde sea...

Athena dijo...

Un abrazo, ánimo. Y mucha fuerza para toda su familia, sobre todo sus padres.

Besos.

eme dijo...

No tengo palabras.

sushi de anguila dijo...

Devastador e injusto...

Muchos ánimos y cariño a sus padres y a toda la familia. Ciertamente, ahora hay un nuevo ángelico que vela por ellos... besos

Wunderk dijo...

Si, él es un angelico que cuidará siempre de sus papás y de ese hermano que está a punto de nacer.

Gracias a todos.

Anónimo dijo...

Ante cosas como ésta, uno no entiende nada, y no hay explicación posible. Espero que la vida les devuelva la sonrisa a José Manuel y María, ahora que se la ha quitado para siempre. Besicos enormes. PrimaNur.

Antonio Rentero dijo...

Hace poco perdi a una amiga muy querida, en pleno esplendor de su juventud, y la idea que se me queda es que esas personas jamas mueren, han alcanzado la inmortalidad, siempre las recordaremos en el momento mas brillante de su recorrido por la vida, y de alguna manera siento que su luz me ayuda y me guia en momentos de zozobra.

El dolor es inimaginable en un caso como este, el unico consuelo que existe hay que buscarlo dentro de uno mismo, pq lo hay.

Wunderk dijo...

Hoy me hablaban de eso que se dice de que los más buenos son los que se van antes. Que si esta vida es una sucesión de estadios para llegar a algo, al más allá, al grado más alto de la perfección, los que se van tan pronto es porque están tan cerca de ésta, que no necesitan pasar mucho tiempo en esta vida.
Y, sí, esa luz, ese calor que dejan a su paso es lo que guía sus seres más queridos.
Pero qué vacío...