lunes 23 de noviembre de 2009

Luna nueva




Los placeres violentos terminan en la violencia,
y tienen en su triunfo su propia muerte,
del mismo modo que se consumen
el fuego y la pólvora en un beso voraz.
Shakespeare, Romeo y Julieta, acto II, escena VI

Ayer, entre suspiros y risas, vi la segunda parte de la película de la saga Crepúsculo. Y tengo que confesar que la disfruté bastante... a pesar del exceso de pectorales y músculos, todo sea dicho. Como dijo el chico que había mi lado a propósito de la escena en la que el licántropo se quita la camiseta para curar la herida de la chica: "¿es que no podía haber sacado un pañuelo?". Tan pensado para provocar la emoción de las chicas adolescentes que al final hasta provocaba la risa. Pero aún así y con todo, repito, disfruté como una "adolescente" más y me dejé llevar.

Los libros de Stephanie Meyer son tan profusos y se repiten tanto que me leí los tres primeros y confieso que soy incapaz de terminar Amanecer, que es el último de todos. Al menos las películas, las dos primeras, que son las que hasta ahora hemos podido ver en la gran pantalla, van directas al grano y captan muy bien el espíritu de las novelas. He leído por ahí que Luna Nueva trata de indagar en lo que hubiera pasado si Julieta hubiera sobrevivido a la tragedia shakesperiana. En el después de la relación entre una chica bastante normal, como es Bella Swan, y un atractivo vampiro bueno, como es Edward Cullen,  nos queda la historia con el guapísimo hombre lobo Jacob Black. Y es que esta chica parece que solamente tiene ojos para los monstruos.

En vez de moverme, pensé en Julieta un poco más. Me pregunté qué habría hecho si Romeo la hubiera dejado, no a causa del destierro, sino por desinterés. ¿Qué habría ocurrido si Rosalinda le hubiera dado un día de tiempo y él hubiera cambiado de opinión? ¿Y qué hubiera pasado si, en vez de casarse con Julieta, simplemente hubiera desaparecido? Me parecía saber cómo se habría sentido Julieta. Ella no habría vuelto a su vida anterior, seguro que no. Yo estaba convencida de que nunca habría ido a otro lugar. Incluso si hubiera llegado a vivir hasta ser una anciana de pelo gris, cada vez que hubiera cerrado los ojos, habría visto el rostro de Romeo. Y ella lo habría aceptado, finalmente. 
Me pregunté si al final se habría casado con Paris, sólo para complacer a sus padres y mantener la paz. No, probablemente no, decidí, pero de todos modos, la historia dice poco de Paris. Era un simple monigote, un cero a la izquierda, una amenaza, un ultimátum para forzar la mano a Julieta. ¿Y qué pasaría si se supiera más sobre Paris? ¿Qué sucedería si Paris hubiera sido amigo de Julieta? ¿Su mejor amigo? ¿Qué habría ocurrido si él fuera la única persona en la que pudiera confiar la devastación causada por Romeo, la única persona que realmente la comprendiera y la hiciera sentirse otra vez medio humana? ¿Y si él era paciente y amable? ¿Y si cuidaba de ella? ¿Qué sucedería si Julieta supiera que no podría sobrevivir sin él? ¿Qué pasaría si él realmente la amara y deseara que ella fuera feliz? ¿Y si ella quisiera a Paris? No como a Romeo, por descontado, ya que no había nada similar, pero sí lo bastante para que ella deseara que él también fuera feliz. 
Si Romeo se hubiera ido realmente para no volver, ¿qué importaba si Julieta aceptaba o no la oferta de Paris? Quizás ella hubiera intentado conformarse con los restos que le quedaran de su vida anterior. Tal vez esto fuese lo más cerca que pudiera llegar a estar de la felicidad. Suspiré, y después gruñí cuando el suspiro me arañó la garganta. Estaba dando demasiada importancia a la historia. Romeo no hubiera cambiado de idea. Esa es la razón por la cual la gente todavía recuerda su nombre, siempre emparejado con el de ella: Romeo y Julieta. Y ése también es el motivo de que se la considere una buena historia. “Julieta se conforma con Paris” nunca habría sido un éxito.

sábado 14 de noviembre de 2009

Con T de Tesla


(1856, Smiljan, Croacia, Imperio Austrohúngaro-1943, Nueva York)
¿Alquimista, mago, illuminati?
¿El culpable de la explosión de Tugunska en 1908?
¿Extraterreste y de Venus para más INRI?
Genio inventor adelantado a su tiempo, eso seguro.

"My project was retarded by laws of nature.
The world was not prepared for it. It was too far ahead of time.
But the same laws will prevail in the end and make it a triumphal success."

Nikola Tesla ... sobre su proyecto "World Wireless" en Long Island, 1919.





"En un futuro próximo veremos una gran cantidad de aplicaciones de la electricidad (...) podremos dispersar la niebla mediante fuerza eléctrica (...) centrales sin hilos se utilizarán con el propósito de iluminar los océanos (...) se conseguirá la transmisión de imágenes mediante hilos telegráficos ordinarios (transmisión sin hilos de inteligencia y energía) (...) otra valiosa novedad será un máquina de escribir operada mediante la voz humana (...) tendremos eliminadores de humo, absorbedores de polvo, esterilizadores de agua, aire, alimentos y ropa (...) transmisión de energía sin hilos (producida por generadores ambientalmente compatibles) para que el hombre pueda solucionar todos los problemas de la existencia material. La distancia, que es el impedimento principal del progreso de la humanidad, será completamente superada, en palabra y acción. La humanidad estará unida, la guerras serán imposibles y la paz reinará en todo el planeta."
Nikola Tesla, 1900.





El truco final (The Prestige, Christopher Nolan, 2006)
 



sábado 7 de noviembre de 2009

Los espejos de Venus




Yo que sentí el horror de los espejos
no sólo ante el cristal impenetrable
donde acaba y empieza, inhabitable,
un imposible espacio de reflejos


sino ante el agua especular que imita
el otro azul en su profundo cielo
que a veces raya el ilusorio vuelo
del ave inversa o que un temblor agita


Y ante la superficie silenciosa
del ébano sutil cuya tersura
repite como un sueño la blancura
de un vago mármol o una vaga rosa,


Hoy, al cabo de tantos y perplejos
años de errar bajo la varia luna,
me pregunto qué azar de la fortuna
hizo que yo temiera los espejos.


Espejos de metal, enmascarado
espejo de caoba que en la bruma
de su rojo crepúsculo disfuma
ese rostro que mira y es mirado,


Infinitos los veo, elementales
ejecutores de un antiguo pacto,
multiplicar el mundo como el acto
generativo, insomnes y fatales.


Prolonga este vano mundo incierto
en su vertiginosa telaraña;
a veces en la tarde los empaña
el Hálito de un hombre que no ha muerto.


Nos acecha el cristal. Si entre las cuatro
paredes de la alcoba hay un espejo,
ya no estoy solo. Hay otro. Hay el reflejo
que arma en el alba un sigiloso teatro.


Todo acontece y nada se recuerda
en esos gabinetes cristalinos
donde, como fantásticos rabinos,
leemos los libros de derecha a izquierda.


Claudio, rey de una tarde, rey soñado,
no sintió que era un sueño hasta aquel día
en que un actor mimó su felonía
con arte silencioso, en un tablado.


Que haya sueños es raro, que haya espejos,
que el usual y gastado repertorio
de cada día incluya el ilusorio
orbe profundo que urden los reflejos.


Dios (he dado en pensar) pone un empeño
en toda esa inasible arquitectura
que edifica la luz con la tersura
del cristal y la sombra con el sueño.


Dios ha creado las noches que se arman
de sueños y las formas del espejo
para que el hombre sienta que es reflejo
y vanidad. Por eso no alarman.


Los espejos (Jorge Luis Borges)

lunes 2 de noviembre de 2009

Forajidos


Dado que el misterio de la entrada anterior ha quedado resuelto y dado además que la autora de esta bitácora es una rendida admiradora de Ava Gardner, quedan aquí archivadas algunas fotografías promocionales de aquella joya del cine negro en la que se adaptaba una obra de Ernst Heminghway, Forajidos (The Killers, Robert Siodmak, 1946). Los encuadres de la película son excelentes y la química y belleza de estos dos grandes actores es insuperable. Y en cuanto a la foto fija...  simplemente sensacional, como puede verse aquí.

La parte del todo



Creo que me toca a mí en la ronda de "La parte del todo" o como se llame este concurso en el que participamos Athena, Nictea, Dammerüng  y la que suscribe.

Propongo una muy fácil: un fotograma de una película del cine clásico interpretado por un actor que hoy hubiese cumplido años.

Un saludico a todas ;)

domingo 1 de noviembre de 2009

500 días



500 días juntos, 500 days of Summer... Así reza el título en inglés de una película de cine independiente que no es de amor pero que va sobre el amor. De esas películas que uno agradecería haber visto hace muchos años, cuando las cosas se veían de color de rosa y una pensaba que aquello de "y comieron perdices" era real. Que te hace abrir los ojos y que, al final del todo, no resulta excesivamente amarga. Una bonita película romántica sobre el no-amor y sobre la cruda realidad  contada por un chico. Por cierto, esta cruda realidad es la de verdad "de la buena," la del "NO te quiero". Nada de la cruda realidad de la otra película, también en cartelera. A mí me ha hecho pasar un buen rato.

Summer in the city where the air is still
A baby being born to the overkill
Who cares what people say
We walk down love's motorway

Ambition and love wearing boxing gloves
And singing hearts and flowers

Somewhere in my heart
There is a star that shines for you

Silver splits the blue
Love will see it through
And somewhere in my heart
There is the will to set you free
All you've got to be is true

Somewhere in my Heart, Aztec Camera (1988)




500 días juntos (500 days of Summer, Marc Webb)


Más información sobre esta película


sábado 31 de octubre de 2009

Sonrisa de Mona Lisa



¿Sonríe o no sonríe? Dicen unos científicos españoles que depende del estado en el que nos encontremos y cómo la miremos. A mí siempre me gustó la forma en que Marcel Duchamp miró a la Mona Lisa. Sin afeitar o afeitada, como él decía.

sábado 24 de octubre de 2009

Henry y June



"Unos meses después. El mismo hotel, la misma habitación. Nos asomamos al patio donde están aparcadas las bicicletas, y ahí arriba, bajo el ático, está el cuartito en que un joven sabihondo tenía puesto el fonógrafo todo el santo día y repetía frases agudas a pleno pulmón. Hablo en plural, pero me estoy anticipando, porque Mona ha estado mucho tiempo ausente y es precisamente cuando voy a ir a esperarla a la Gare St. Lazare. Al anochecer me encuentro allí con la cara metida entre los barrotes, pero Mona no aparece, y leo una y mil veces el telegrama, pero no sirve de nada. Vuelvo al Quartier y, como si no hubiera pasado nada, me doy una comilona. Un poco después, paseando por el Dome, veo de repente una cara pálida y triste y unos ojos ardientes... y el trajecito de terciopelo que siempre he adorado, porque bajo el suave terciopelo estaban sus cálidos senos, las piernas marmóreas, frescas, firmes, musculosas. Se levanta de entre un mar de caras y me abraza, me abraza apasionadamente: mil ojos, narices, dedos, piernas, botellas, ventanas, monederos, platos nos miran airados y nosotros abrazados y olvidados del mundo... Me siento a su lado y ella habla: un diluvio de palabras. Comentarios desordenados y febriles de histeria, perversión, lepra. No escucho ni una palabra, porque es bella y la amo y ahora me siento feliz y dispuesto a morir."

Henry Miller, Trópico de Cáncer, 1934.


Henry y June (Philip Kaufman, 1990)

jueves 22 de octubre de 2009

Cambio de look temporal



¡Cómo pesa la Venus ésta! Así que ya que estamos cerca del jalogüin... ¡cambio de look temporal!

lunes 19 de octubre de 2009

Sabes silbar, ¿verdad?



Un comentario de Rick Blaine me ha recordado que hacía tiempo que no escribía sobre cine clásico por lo que esta entrada se la dedico especialmente a él. Alguna que otra vez hemos hablado de parejas míticas del cine y, cómo no, no podían faltar aquí la formada por Lauren Bacall y Humphrey Bogart.

Trece fueron los años que estuvieron unidos estos dos grandes actores de edades muy dispares. Se conocieron en la película de Howard Hawks Tener o no tener y desde aquel momento sus vidas quedarían inevitablemente unidas la una a la otra. Aunque ella siempre fue y sigue siendo una gran actriz lo cierto es que sus mejores películas y su fama estuvieron ligadas a la del gran Bogart. Con una melena y unos ojos espectaculares y su peculiar voz de contrabajo, la Bacall (en realidad Betty Joan Perske, 1924) fue la gran dama del cine negro... eso sí, siempre que estuviera acompañada por el señor Humphrey DeForest Bogart (1899-1957). Junto a Tener o no tener hicieron juntos películas legendarias como Sueño Eterno (Hawks, 1946), La Senda Tenebrosa (Daves, 1947) o Cayo Largo (Houston, 1948) y tuvieron dos hijos, Stephen y Leslie.

La primera secuencia escogida aquí pertenece a esa primera película que hicieron juntos y en la que puede verse perfectamente la química que tuvieron los dos desde el principio. Es una adaptación libre de una obra de Hemingway, que  inclusó llegó a escribir algún diálogo del guión de Faulkner y Furthman, y en ella actuó ese gran secundario del que hemos hablado alguna vez, Walter Brennan, y que puede verse en el segundo vídeo escogido de Youtube. Se ha dicho, con razón, que tiene muchas concomitancias con Casablanca. Las tenga o no, lo que sí es seguro es que Tener o no tener es igualmente un gran peliculón.

Tener o no tener (To have or have not, Howard Hawks, 1944)