sábado, 6 de diciembre de 2008

Mongol: el gran Temudjin




Mongol supone poco más de dos horas de buen cine épico en torno a la figura de Genghis Khan. Fue nominada en 2007 para el oscar a la mejor película extranjera por la República de Kazajstán aunque finalmente lo ganó la austriaca Los Falsificadores. Está dirigida por el ruso Sergei Bodrov e impacta por los impresionantes paisajes azotados por una climatología adversa que transitan a lomos de sus caballos los nómadas mongoles. La fotografía es una de sus mayores bazas con encuadres que captan la magia de las llanas e inmensas estepas y con unas tonalidades llenas de quietud con eco oriental.

La historia abarca desde la difícil infancia de Temudjin hasta la batalla que marcará definitivamente su destino. Tras la muerte del padre el niño es esclavizado y vive en continua persecución por aquellos que quieren sucederle. En esta lucha por su supervivencia le acompaña muy pronto su mujer, Borte, un personaje que en la película se presenta con gran fuerza e influencia en la vida del protagonista, por lo que también se cuenta una historia de amor. El joven va poco a poco derrotando a sus enemigos hasta llegar a erigirse como el mayor soberano de los mongoles.

Los actores están fantásticos. El Temudjin adulto está protagonizado por el mejor actor japonés del cine independiente del momento, sin embargo la chica fue escogida muy poco antes del rodaje y era una estudiante totalmente desconocida. El personaje del hermano de sangre de Temudjin, que es a su vez su gran enemigo, está interpretado por un actor chino de gran prestigio.

Los mongoles llegaron a expandirse de tal forma que constituyeron el imperio de tierras continuas más extenso de la historia. Como ha señalado Bodrov, recordando su infancia: “En nuestros libros de texto Genghis Khan era descrito como un monstruo. Los libros eran productos de su tiempo y las descripciones eran bastante horribles y simplistas”. No se ha de olvidar que los mongoles dominaron territorio ruso unos doscientos años. Aquí se nos presenta otra cara, la del héroe visionario con gran magnetismo presto a escalar grandes cimas en su futuro inmediato. El retrato está basado en el libro del historiador ruso Lev Gumilev que ofrecía matices más ricos que los habituales, lo que llamó la atención del director. La única historia coetánea al héroe se escribió en forma de extenso poema anónimo poco después de su muerte en 1227.

La banda sonora también está muy presente en la película y no pasa nada desapercibida. El director acudió a una banda de folk-rock mongola, Altan Urag, que compuso canciones basadas en ritmos vocales de gran fuerza sobrenatural que van muy bien con las emociones y los paisajes descritos en la película. Estoy deseando tenerla.


Para saber más:

http://www.cines-verdi.com/madrid/proximamente/mongol-1400/

4 comentarios:

Javier Moñino dijo...

Genghis Khan (o Gengis Kan, lo he visto escrito de todas las formas imaginables) es uno de los personajes históricos que han levantado más interés en mí desde siempre. Mañana iré a ver la peli, no lo dudes...

Ya te dejaré un comentarios.

Saludos.

Wunderk dijo...

Sí, Javier, a ver qué te parece. Yo, desde luego, pasé un buen rato.

Pero ya se sabe que es mi gran hobby y que me gusta casi todo.

Javier Moñino dijo...

Ya la he visto.

Debo decir que con esta película me he quedado a medias. Estoy todo el rato agarrado al sillón esperando a que ese tipejo llamado Temudjin, adopte el nombre de Genghis Khan, arrase medio mundo y acojone a todo el personal.

Nos encontramos con un buen tipo, un poco plano y carente de toda la fuerza vital que debió desbordar el propio Genghis. Se me hace lenta pero sobre todo creo que desaprovecha la oportunidad perfecta de mostrarnos a semejante personaje histórico en toda su inmensidad.

Es como si hago una película sobre Spiderman... cuento su infancia, las tías que le molaban, las palizas que le pegaban, lo gualtrapas que era, sus gustos, su nobleza y sus creencias ... y cuando le pica la araña y se convierte en Spiderman, termino la peli poniendo unas letras que digan... Spiderman fue el héroe más grande la ciudad de Nueva York, salvó al mundo en numerosas ocasiones y tuvo una vida feliz.

No obstante, la peli tiene momentos interesantes y, como apuntas, imágenes preciosas y buenas interpretaciones.

No obstante, como amante de la historia en general y como seguidor en particular de las andanzas de Genghis Khan... me he quedado a medias.

Un saludo.

Wunderk dijo...

¡¡¡Muy bueno, don Javier!!! Buenísimo lo de Spiderman.

Aquí me apuntan también que cuando llevaba dos horas la película parecía que faltaban tres y sin embargo se terminó, ja, ja.

Es como la precuela de Genghis Khan. Y ciertamente el tipo no parece que vaya a ser tan malo malísimo.

Y en cuanto a su mujer, no sé, me parece que la historia de amor no se sostiene mucho. Vale que las mujeres mongolas no se distinguían mucho de los hombres y se vestían igual. No sé si eso significa que debían ser independientes o no. Pero Genghis Khan tuvo tropecientas mujeres y no sé hasta qué punto fue tan importante la primera... Aunque he leído que es verdad lo de que aceptó a su primer hijo a pesar de que podía ser bastardo. No sé qué opinas de ésto...

A mí no se me hizo pesada a pesar de las dos horas y pico, no sé, se ve que el cuerpo me pedía esa clase de historia.