martes, 25 de noviembre de 2008

Encadenada







El cansancio es tal que cuesta dar un paso. “Uno, dos, uno, dos, arrástrate como la serpiente que eres, izquierda, derecha, izquierda, derecha”. La gente camina rápido a tu alrededor, el ruido del tráfico acompaña al martilleo que hay dentro de tu cabeza. Cuánto cuesta mantener el equilibrio, ya ni siquiera tienes el mínimo control de tu vida. Se escapa, como un torbellino, cuando ya es demasiado tarde para hacer nada…

Él está sentado en el banco leyendo el periódico, esperando información, que es lo único que le importa… es incapaz de mirarte a los ojos. Te disculpas por la tardanza. Aunque sólo necesita saber si tienes novedad, tú también le preguntas cómo le va. Te cree de luna de miel, con resaca, en su mirada hay ¿odio, indiferencia? Para él no significas nada eres sólo parte de un trabajo más.

La cabeza se te va, la luz te molesta… Recuerda, no puedes dormirte, necesitas tener los ojos bien abiertos, bien abiertos… Es mi único fin ahora, si antes no acaba todo… y en realidad ya que más me da…

Le devuelves el pañuelo, el de aquella noche en que lo conociste, el que quedó atado a tu cintura. Y, en realidad, para qué, si siempre seguirás estando encadenada. Te mira con sorpresa, segundos de tensión ¿desvela ahora algo esa mirada? ¿Sigue habiendo frialdad, recelo o todavía queda algo de aquella calidez, la llama de un recuerdo? ¿El cinismo y la indiferencia es a causa de los celos, de la traición? No, no… No puede haber nada pues nada mereces.

Tengo que levantarme… Adiós, qué quieres decir con adiós…. Nada, sólo adiós… De pie, un mareo… Siéntate, estás todavía cansada… No, no quiero…. ¿Adónde vas? De vuelta, a “casa”…


Alfred Hitchcock, Notorius, 1946.

9 comentarios:

Ventimiglia dijo...

Si Dios, en lugar de hacerse hombre se hubiera encarnado en mujer, habría tenido, con toda seguridad, el rostro de Ingrid Bergman.

Ventimiglia

sushi de anguila dijo...

Magnífica recreación desde la cámara subjetiva de lo que siente el personaje de doña Ingrid en este peliculón de don Alfredo...

Suscribo plenamente el comentario del gran Ventimiglia... que si lo profieres en un país musulmán, te lapidan por hereje...

Ramón Monedero dijo...

Muy buena plasmación de "Encadenada" si señora, cualquier diría que has experimentado algo similar en la vida real. Este Hitchcock es un tipo realmente inconmensurble. Menudo genio!

Wunderk dijo...

Todo un atrevimiento intentar traducir en palabras una secuencia magistral del cine clásico:

http://es.youtube.com/watch?v=c6xD3e_mZpk

(hacia la mitad)

Cómo adora la cámara ese rostro angelical...

Denon Wunderk dijo...

Don Ramón, esta Wunderk no es ninguna "Mata Hari", ni hija ni mujer de nazis...

Imperator dijo...

Ingrid Bergman, el rostro más hermoso que ha dado el cine.

Saludos

Ramón Monedero dijo...

Denon wurked: ni lo sabía, ni lo había pensado, ni lo había sugerido así... Denoto..., cierto parentesco entre ambas?

Wunderk dijo...

¿Ese viejo cascarrabias? Sí... supongo que tengo cierto parentesco con el Sr. Denon.

Ramón Monedero dijo...

Mil perdones en cualquier caso.