sábado, 21 de febrero de 2009

La Wunderkammer de Benjamin Button

El curioso caso de Benjamin Button es toda una Wunderkammer, un auténtico circo de variedades, de extraños personajes y de elementos que causan el estupor, la maravilla, la curiosidad. Haciendo un inventario mental del mismo, podemos encontrar:

- Button’s Button: la fábrica del hombre de los botones.
- El niño que nace viejo, la mayor curiosidad (“los que nacen diferentes se sienten toda la vida solos").
- El pigmeo bajito.
- My body a Wunderkammer: el marino lleno de tatuajes.
- La nadadora compulsiva cual Leandro en el Helesponto que acumula kilómetros.
- El hombre al que le cayó el rayo siete veces.
- Una bailarina que no deja de dar piruetas, como la de una caja de música.
- El canguro de las cinco de la tarde.
- Una galería de retratos (“va con la casa”).
- El colibrí, símbolo del alma que se eleva.
- “Se avecina la tormenta”. Al final todo acaba y nada es para siempre.

Y por supuesto, un reloj, símbolo de la brevedad de la vida. En toda Wunderkammer que se precie además de autómatas y artilurgios varios siempre hay una calavera que nos recuerda que vamos a morir, un memento mori, con lo que se conforma una auténtica vanitas barroca (“vanitas vanitatum omnia vanitas”, vanidad de las vanidades, todo es vanidad…).

Dejo aquí el final del relato corto de Scott Fitzgerald en el que se basa el guión de la película:

"He did not remember clearly whether the milk was warm or cool at his last feeding or how the days passed--there was only his crib and Nana's familiar presence. And then he remembered nothing. When he was hungry he cried--that was all. Through the noons and nights he breathed and over him there were soft mumblings and murmurings that he scarcely heard, and faintly differentiated smells, and light and darkness.

Then it was all dark, and his white crib and the dim faces that moved above him, and the warm sweet aroma of the milk, faded out altogether from his mind."

Agradezco a don Javier Moñino que terminara de animarme a ir a ver esta película.

10 comentarios:

Tigretón dijo...

Entonces ¿te gustó al final? O eres de mi opinión de que "quien mucho abarca...". Bueno, eso en lo malo, en lo bueno, también le reconozco que algunos temas como por ejemplo el de la causalidad (no casualidad) está muy bien tratado, la pérdida de los seres queridos, y otras curiosidades varias (La nadadora y su persistencia y voluntad a volver a lo que quería hacer, y por contra el marinero que quería ser un artista, se trunca su "carrera", pero descubre su arte en sus tatuajes).

Mi padre siempre se negó a tener en casa un reloj de pared o de sobremesa... El paso del tiempo. Y es que como dije en el comentario de la película, parafraseando a Terenci Moix "el segundo que acaba de pasar, ya no volverá"

Wunderk dijo...

Acabo de revisar tu entrada, muy buena, por cierto. Que no me sumergí en ella demasiado por si iba a ver la película.

Pues la verdad es que con Benjamin me resistía y se resistía mi señor marido. Él se ha quedado sin verla... Sin embargo, la que me he quedado yo sin ver es la de Valkyria... A ver si llegamos a verlas ambas ambos sin que las quiten del cine.

Puede que como me la esperaba tan previsible luego me sorprendió por bien contada y bien hecha. No se me hizo pesada.

Nosotros sí tenemos ese reloj que marca las horas y siempre que se para me acuerdo de las supersticiones de los mayores. Así que lo evito a toda costa...

Y el final me gustó mucho, sí (choca que deje a su familia pero lo puedo llegar a entender).

Muy bueno lo que dices del marinero artista y de la nadadora persistente.

¡Un abrazo!

LOLA GRACIA dijo...

Me encantó...he reflexionado mucho en los últimos años acerca dle paso del tiempo...de los amores a des tiempo :)
Tengo ya una propuesta para enseñarte, cualquier día de estos nos vemos
Un beso.

Javier Moñino dijo...

Y yo le agradezco a usted la mención en esta magnífica entrada sobre la película. Desde luego, los elementos y personajes de la peli tienen una fuerza asombrosa... Es una peli que yo creo que gana con un segundo y tercer visionado.

Saludos cordiales.

Javier Moñino dijo...

Por cierto... la de Valkiria a mí me gustó mucho...

Javier Moñino dijo...

Me vuelvo a comentar a mí mismo... Slumdog Millionaire...

PELICULÓN

Wunderk dijo...

Lola, ya hablamos ;)

Javier, gracias por la recomendación... ¡estoy deseando verla!

Antonio Rentero dijo...

Wunderk, me acordé mucho de ti al verla, la ambientación del inicio sobre todo me pareció totalmente "wunderkammer" ;-)

Efectivamente el catálogo de seres y estares de la peli constituye un ejemplo de que a veces la vida misma es una wunderkammer... or it should be!!!

Más ha perdido tu wundermate por no ver al Benjamin que tú por no ver Valkyria, q no está mal, pero vamos, no point of compareision.

A mi el personaje que mas me hizo reflexionar fue el marinero. No queria ser piloto de remolcador, queria ser tatuador, y aunque como le recuerda Button "pero terminaste siendo marinero", él se ríe, muestra su cuerpo/obra de arte y celebra que pese a TRABAJAR en lo que no quería SER resulta que en el fondo ES lo que siempre quiso SER.

Y quizá eso sea lo que importa, no lo que te paga la hipoteca, sino lo que promueve la felicidad de tu interior.

Wunderk dijo...

¡Gracias por acordarte de mí! Estuvo muy bien la película, sí, de verdad, que aunque fui reticente porque pensaba que ya me la sabía luego me sorprendió.

Al final también vi Valkyria, que me pareció muy entretenida (aunque mi "wundermate"- ja, ja, me ha encantado el término- se quedó sin Benjamin al final).

Un 10 por lo de la felicidad del interior.

Antonio Rentero dijo...

Es que la vida (que creo que es de lo que trata en el fondo la peli, de lo que ES la vida) al final va de lo que tenemos dentro, de lo que podemos tener y de lo que dejamos o no entrar.