sábado, 2 de enero de 2010

Otra vez Lo que el viento se llevó

 

 
Me encuentro estos días releyendo ese gran novelón y esa gran joya de la literatura norteamericana que es Lo que el viento se llevó (premio Pulitzer en 1937). Para mí, esta única novela de Margarett Mitchell no tiene nada que desmerecer frente las consideradas como grandes obras de la literatura de esta nación. Le prometí a Athena una reseña pero creo que finalmente dejaré mejor esta entrada en la Wunderkammer porque me da mucho respeto hacer crítica de hitos literarios. Porque éste sencillamente lo es... aunque haya sido tachado de novela rosa. Al final creo que el tiempo siempre coloca las cosas en su lugar y tras los ochenta años que han pasado tras su escritura, seguro que son pocos ya los que dudan en afirmar que ésta es una de las grandes novelas históricas de todos los tiempos. Al menos yo así lo creo.

En mi familia siempre se dijo de la película: "es un peliculón". Fue siempre la favorita de mis abuelos y no me extraña nada. Miro la fotografía de ellos en su juventud y son como una trasposición. Ellos formaron parte de la generación que vivió la Guerra Civil española, la que vivió episodios muy parecidos a los que se cuentan en esta gran película/novela. No es de extrañar que fuese la película por excelencia de aquellos que vivieron su noviazgo en la guerra o inmediatamente después, en aquellos  duros años de la década de los cuarenta. Allí están presentes la pasión, el odio, la miseria, el hambre, la pena, la historia, la política, el amor y el desamor.

Si la película es un películón con la novela ocurre exactamente lo mismo, "es un novelón". Y entre ambas hay una simbiosis como pocas veces me he topado: no se podría haber hecho mejor adaptación cinematográfica. Uno va leyendo pasaje tras pasaje y surgen los mismos escenarios, las mismas caras, el mismo espíritu. No me extraña que desde el principio no se dudara de que Rhett Butler tenía que ser interpretado por Clark Gable o que se tardara tanto en encontrar a la verdadera Scarlett O'Hara. Y es que nadie podría haberlo hecho mejor que Vivan Leigh. Puede que el personaje de Melanie Hamilton Wilkes hubiera requerido de una actriz más bajita y enquencle que Olivia de Havilland, aunque su cara es perfecta... o que Ashley Wilkes hubiese sido interpretado por un actor más joven e incluso más apuesto que Leslie Howard. Pero lo cierto y verdad es que Ashley es un personaje que envejece súbitamente y en realidad tampoco podría imaginarme a otro actor interpretándolo.

Pero vayamos a la novela, un gran drama histórico, cuyo título original era El antiguo Sur, con unos personajes excelentemente bien definidos, llenos de contrastes y de fuerza, en unos escenarios magníficamente descritos, con unos tintes de historia bien pincelados. Todo un canto a un estilo de vida, a una forma de pensamiento un tanto decadente, todavía presente cuando la Mitchell, que había nacido en Atlanta en 1900, escribió su novela. Y ello en contraste con esos nuevos tiempos que llegaban desde ese Norte mucho más industrializado y burgués. Una de las licencias que se permite la película frente a la historia original, es no incluir a los dos hijos que tiene Escarlata con sus dos primeros maridos: Wade Hampton Hamilton, compañero de juegos del pequeño Beau Wilkes, hijo de ese primer marido con el que se casa la protagonista (el hermano de Mellanie) para estar más cerca de su amado y con el que sólo convivirá unas escasas dos semanas, así como Ella Kennedy, la hija que tiene con su segundo marido, el que le roba a su hermana. Pero tampoco hubiera pasado nada si los niños hubieran estado presentes en la película, por ejemplo, Wade debería haber estado junto con los protagonistas en la carreta en la famosa huida del asedio de Atlanta. Y los pasajes en los que se ve la estupenda relación que tiene Rhett Butler con sus hijos adoptivos son una delicia. Así que lo veo algo imperdonable aunque ello no reste veracidad a la película.

A pesar de las más de mil páginas, su lectura nunca se hace pesada, todo lo contrario de las dos secuelas escritas en la actualidad. Las descripciones son magníficas: la apacible Tara, la decadente Atlanta, la bulliciosa Nueva Orleáns. Es todo un retrato de costumbres y se podría hacer (se habrá hecho) todo un estudio de género con el pensamiento y las actitudes de la mujer ante la guerra, la política, la familia, en resumen, la vida. Me sigue fascinando el personaje de Scarlett O'Hara, un mujer nada corriente en aquella época, con ideas propias y con objetivos muy claros, que sobrevive en el cruel mundo de la guerra y de la posguerra, en el de los negocios, reservado exclusivamente a los hombres, en el de las apariencias y la estricta cortesía del decadente Sur. Rhett Butler es la pareja perfecta para Scarlett... pero cuando ella cae en la cuenta ya es demasiado tarde.

Siempre me encanta imaginar una segunda parte, como a casi todo el mundo. A pesar del último diálogo de la novela en que Rhett le confiesa a Scarlett que ya no la quiere, tremebundo, en el que nunca puedo evitar que me caigan la mar de lagrimones cuando lo leo, y en el que claramente vemos que la relación es del todo irrecuperable, el lector, como Scarlett, no deja de leer entre líneas, por si queda algún atisbo de esperanza. Una sufre y se compadece de la pobre protagonista,  siempre práctica, siempre resolutiva, cobarde como la tacha Rhett pero a la vez valerosa y optimista, con la famosa frase que es como una mantra durante toda la novela: "pero ya lo pensaré mañana, mañana será otro día, mañana...".Y Tara, siempre Tara, como ese lugar casi paradisiaco que es el bálsamo al que siempre acude la indomable mujer de sangre irlandesa para curar las heridas de su espíritu inquebrantable.

No me gusta nada la continuación que imaginó Alexandra Ripley, demasiado rocambolesco. Se supone que Scarlett persigue a Rhett hasta Charleston y luego la mitad de la novela se la pasa en Irlanda con la hija que vuelve a engendrar con él... un pestiño sin pies ni cabeza. Es mucho mejor la novela de Donald McCaig, en la que imagina que Rhett vuelve a Tara al tiempo de viajar por el mundo para tratar de superar su profunda depresión, para ayudar a su familia en apuros, con su hermana Rosemary y su sobrino incluidos. Casi toda su novela cuenta la vida del personaje de Rhett desde su infancia, así como el de la prostituta Belle Watling, siendo ambos junto con Rosemary, los verdaderos protagonistas de la novela. McCaig sabe aprovechar muy bien esos periodos de tiempo en los que Rhett desaparece en historia de Mitchell e incluso le saca partido a ese niño (¿hijo?) al que se alude en la novela original, que vive en una escuela de Nueva Orléans y que está presente en las vidas tanto de Rhett como de Belle Watling (¿sus padres?). Una curiosa historia que se deja muy  pero que muy tímidamente entrever y con la que McCaig teje una posible historia paralela bien trabada. Pero para mi gusto le falta la pasión de la novela original, aunque también hay que tener en cuenta que ya no la conocemos a través de la peculiar mirada de Scarlett.

Y seguiría hablando de esta novela/película. Pero ya me he alargado demasiado... así que, sin duda, y a ser posible, seguiré otro día.

Incluyo una foto de mis abuelos maternos, espero que a mi familia no le importe. Pero es que me acuerdo tanto de ellos cuando leo/veo la historia y además, eran tan apuestos... La foto es de su boda, de 1945. Mi abuela iba de luto porque acababa de morir su hermana. Una tragedia más producto de aquella cruenta guerra que acabó en 1939, cuando se rodó Lo que el viento se llevó.

8 comentarios:

Rick Blaine dijo...

Enhorabuena una vez más por esta maravilla de entrada…. No he leído las novelas que mencionas, aunque por la pasión con la que nos las describes, dan ganas de ponerse a ello de inmediato:)

En you tube tenemos la suerte de poder encontrar dos excelentes documentales en donde nos comentan con todo tipo de detalles todas las curiosidades y anécdotas del rodaje de la película.

El primero de ellos “The Making Of Gone With The Wind” tuve la oportunidad de verlo hace unos años en TCM y si la película ya me gustaba, al ver el esfuerzo personal que hizo David O. Selznick para sacar la película, cuidando hasta el más mínimo detalle y superando todas las dificultades económicas por las que paso la producción, hizo que todavía la admirara mas. Ha sido y será la película más grande jamás filmada.

http://www.youtube.com/watch?v=zMUnh2ACdrk&feature=related

(por cuestiones de copyright la primera y segunda parte no están puestas en youtube)

El otro documental es del programa “Our World” que emitió la ABC el 19 de febrero de 1987 sobre el rodaje de la película.

http://www.youtube.com/watch?v=DroCn55mgnU&feature=related

Yo me quedo con una anécdota que me llamo mucho la atención y es la calidad de los casting en los papeles femeninos, Paulette Godar, Jene Arthur, Joan Fontaine…, esto es algo impensable hoy en día, auténticas estrellas prestándose a realizar el casting hasta con el mismo vestuario puesto.

http://www.youtube.com/watch?v=K4FqfAxaiIE&feature=related

Al ser rechaza Joan Fontaine para el papel de Melanie comentó “para hacer de pava, mejor que escojan a mi hermana Olivia”…

P.d. Todo un detalle la foto de tus abuelos

Javier Moñino dijo...

Me ha encantado la entrada, Wunderk. Sepa usted que ha despertado la chispa de la curiosidad en éste que le escribe.

Terminado El Señor de las Moscas, tengo en cola terminar la saga de Alatriste y leerme El factor humano antes de que estrenen la película. No tenía ninguna lectura más allá en las pendientes así que ahora voy a situar 'Lo que el viento se llevó'... algo que usted califica como un 'novelón' debe estar en mi lista.

Enhorabuena por la entrada y a seguir así.

Saludos cordiales.

Athena dijo...

Buena entrada cinéfila :)

Querido Rick: me ha encantado la anécdota de Joan Fontaine. Como si la estuviera oyendo decir esa frase, ja, ja.

Wunderkammer dijo...

Rick, definitivamente vuestras aportaciones son siempre geniales. El documental de la TCM creo que también lo vi hace tiempo... así que volveré a verlo lo antes posible, al igual que el del canal ABC. Aunque parezca lo contrario voy de tiempo fatal... ahora mismo estoy esperando a que lleguen los RRMM así es que, mientras, voy a aprovechar para para ver si puedo ver alguno de ellos.

Muy gracioso lo de la Fontaine, jajaja, sabía que le iba a gustar a Athena.

Javier, a ver si luego no te gusta... aunque yo creo que sí. Si te gusta la película, la novela te permite sumergirte más en la historia, conocer mejor los personajes, la época, los acontecimientos históricos... el espíritu sureño. Algunos de los personajes que ganan todavía más con la novela es el de Mamita, el de Mellanie, el hijo de Scarlett (pobre él tan desplazado siempre) y también Will Benteen (este último no sale en la película pero es quien se casa con la despechada hermana de Scarlett y se hace cargo de Tara).

No me parece exagerado compararlo con un Guerra y Paz, la verdad, aunque alguien pueda poner un grito en el cielo por ello.

Un abrazo a todos y que le traigan muchas cosas los Reyes Magos.

Román dijo...

Esa nueva entrada tuya, tan interesante como suelen ser todas. Ha sido una delicia leer tus opiniones sobre la novela y película. A mi, supongo que como a muchos de nosotros, hace largos años me despertó el interes por las diferencias Norte-Sur en USA que en el decurso de los años han dejado su impronta hasta hoy. Pienso ahora en Lilian Hellman y sus reflexiones tan interesantes sobre su procedencia sureña e idiosincracia de su familia, presente en los años 40, expresadas, si no recuerdo mal, en ese cuento delicioso que es "Pentimento" La muy diferente visión entre los estados de Norte y Sur de la política de Kennedy en los sesenta y ese prodigio de película en los inicios del cine, que es aun hoy en día "El Nacimiento de una Nación" de Griffith que me permito recomendarte si no has visto todavía. A mi al menos, me llevó bastantes años encontrarla.
Por cierto, lástima la animadversión de Joan Fontaine por su hermana. Yo les encuentro un parecido físico, cierto raro encanto, que las hizo a ambas muy atractivas.
Gracias por tus entradas. Leerlas es siempre muy gratificante.

Wunderkammer dijo...

Román, muchas gracias por tus palabras.

Tanto "Lo que el viento se llevó" como "El nacimiento de una nación" son obras polémicas por sus fuertes tintes racistas, por la justificación de la existencia del Ku Kux Klan y muchas cosas más.

Cuando uno lee la novela se queda muy perplejo ante estos hechos, sobre cómo justifica la autora la esclavitud como un estado casi idílico y sobre cómo, según ella, el Norte tenía una visión incorrecta de todo esto. Hay pasajes y pasajes donde se habla de todo esto y el mismo personaje de Escarlata es muy contradictorio... porque a veces la vemos comportarse mucho mejor con las personas de color frente a los miembros de su misma familia. Y ahí tenemos al personaje de Mamita que puede que sea la única persona que para ella es como un bastión a falta de su propia madre. Se ha dicho que es indignante como Escarlata trata al personaje de Prissy, e incluso cómo se utilizan los picados/contrapicados en la película en ese sentido, y aunque a veces es así, Prissy no deja de ser el típico personaje de criada atolondrada que también hubiera podido ser blanca. Supongo que esas contradicciones que se ven en Escarlata, que no dejan de ser las que manifiesta la propia autora, también son las que, desgraciadamente, estarían presentes en el Sur.

He estado revisando a Lilli Hellman y qué sorpresa... resulta que en "Pentimento" se basó en esa gran película que rodara Zinnemann en 1978, "Julia". Recuerdo que la estudié en la asignatura de cine que cursé en 1º de BUP. Así que he estado viendo los fragmentos que hay en el Youtube... gracias por traerme este recuerdo. Fantásticas Vanessa Redgrave y Jane Fonda y muy curioso ver a Meryl Streep en su primera aparición cinematográfica... cómo apuntaba maneras.

Anónimo dijo...

an~os despues aver visto la fabulosa pelicula varias veses en tres lenguas differentes (francés ingles y espagnol) porfin me decidi a léer el livro durante las vacaciones .
ME ENCANTO !!! descuvri nuevos personnages Wade ,Ella ,Will,Arhi pero lo que mas adore del livro fueron las escenas que no apparecen en la pelicula en las cuales Rhett demuestra subtilmente su affecion acia Scarlet ademas de aclarar el verdadero caracter de Ashley .me guso tanto que no me pude impidir de devorar el livro -le clan de Rhett Butler de Donald Mc Caig - me en canto descubrir el mundo de Rhett pero le faltaba pasion .Despues léi -Scarlet de Alexandra-ese livro si que tenia pasion!Es verdad que el crazon en locido de scarlet al rechezo de Rhet chocaba un poco pero me encanto!!!tambien pueden ver su miniserie de quatro capitulos en youtube en Ingles.

Wunderkammer dijo...

Gracias, Anónimo, por tu comentario. El libro está fenomenal y es una de las grandes obras de la literatura norteamericana.
Totalmente de acuerdo con lo que dices de las sagas, aunque es mucho mejor la de Donald McCaig... más realista, aunque le deje la pasión a la imaginación del lector ;)
Aún así no hay nada como la obra original... tan sólo la película fue capaz de igualar (y supongo que para la mayoría superar) la fuerza de la obra de Margaret Mitchell.