Ayer vi a la nueva princesa de Disney, Tiana, cuyo sueño no es casarse con un príncipe sino tener un restaurante. Todo el tiempo me estuve acordando de aquel vídeo de 1985 de Paul MacCartney basado en el oso Rupert. El vídeo se hizo a partir del corto que se proyectó en la presentación de la película Give my regards to Broad Street (cuando el cantante también grabó aquel tema tan estupendo, "No more lonely nights"). Así que desde ayer no dejo de cantar: "Bom, bom, bom... We all... stand TOGHETHEER".
domingo, 7 de febrero de 2010
sábado, 6 de febrero de 2010
Chicas K
La comisaría recibía llamadas anónimas con relativa frecuencia, falsas alarmas la mayor parte de las veces. La corrupción se expandía por todo el país como una plaga mientras crecían a pasos agigantados las diferencias entre pobres y ricos, todo lo cual no hacía sino que la gente diera cada vez mayores muestras de su frustración. En consecuencia, cuando los policías enfilaban hacia algún antro de entretenimiento bien conocido, en los que realmente pocos negocios y actividades honestas se daban, encontraban a las chicas K -las chicas karaoke, que oficialmente sólo se dedicaban a eso, a cantar a dúo con los clientes- vestidas recatadamente, incluso con el puritanismo impuesto por los códigos maoístas. La gente, sin embargo, sabía bien qué se dedicaban tales chicas lo que es decir a lucirse completamente desnudas en las habitaciones K, los reservados de aquellos antros
La novela policíaca que estoy leyendo ahora. Por cierto: "sic" (en cuanto a la traducción)... O__O
lunes, 1 de febrero de 2010
Felicidades, almirante Ford
He aquí la película que me hizo amar el cine. Orson Welles confesó haberla visto unas cuarenta veces antes de hacer Ciudadano Kane y está considerada una de las mejores películas de todos los tiempos. Es la primera que me hicieron estudiar, lo que supuso que a partir de entonces me acercara al cine con una mirada diferente... Una mirada mucho más apreciativa. Son muchas las películas de John Martin "Jack" Feeny (o Sean Aloysius O'Fearna, la versión gaélica que a él le gustaba utilizar), el gran John Ford, las que me fascinan. Pero ésta siempre será la primera de la lista.
Pónganse cómodos en sus butacas, sientan como les brinca el corazón cuando suene la oscarizada banda sonora y, sobre todo, disfruten con la mejor road movie de todos los tiempos. ¡Feliz cumpleaños Almirante Ford!
John Ford (Stagecoach, La diligencia, 1939)
domingo, 31 de enero de 2010
Los sombreros de Greta
Mi amiga E., que es conservadora (de museos), atesora fantásticas colecciones de imágenes en su Facebook. Colecciones de zapatos, de joyas, de sombreros, de ángeles. De la lectura y del llanto en el arte, incluso. Son fascinantes y geniales, como ella.
Me ha gustado mucho la serie de sombreros de mujer y el que nos haya asignado sombreros a sus amigas. El primero de todos es el que me ha tocado a mí. Creo que es Greta Garbo aunque por más que he buscado por la red, no he llegado a encontrar esa imagen, de momento. Sea ella o no lo sea, el caso es que la búsqueda me ha hecho disfrutar del glamour sin igual que tenía la Garbo portando sombreros.
La última imagen la hizo Pablo Gargallo en 1931 y lleva por título Greta Garbo con sombrero. Y también la representó con mechón y con pestañas.
La última imagen la hizo Pablo Gargallo en 1931 y lleva por título Greta Garbo con sombrero. Y también la representó con mechón y con pestañas.
Poema a Greta Garbo
Ábreme las dos puertas de tu casa
quiero besar tu boca que me deja
adivinar el aire cuando pasa
tu corazón envuelto en una abeja
quiero besar tu boca que me deja
adivinar el aire cuando pasa
tu corazón envuelto en una abeja
O bien decirme puedes qué te pasa
pálido rododendro triste y vieja
bajo la luna que te pone lasa
mientras te llueve el mundo en una oreja
pálido rododendro triste y vieja
bajo la luna que te pone lasa
mientras te llueve el mundo en una oreja
Sin duda como sueles llorar lloras
Sin duda te desnudas a la luna
Sin duda de costumbre te adormeces
Sin duda te desnudas a la luna
Sin duda de costumbre te adormeces
Quiero besar tu boca en esas horas
muertas que mueres tú también de una
supuración de amor algunas veces
muertas que mueres tú también de una
supuración de amor algunas veces
Carlos Edmundo de Ory (1923)
Sonetos, 1963
Invictus
Invictus
Out of the night that covers me,
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
Black as the pit from pole to pole,
I thank whatever gods may be
For my unconquerable soul.
In the fell clutch of circumstance
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
I have not winced nor cried aloud.
Under the bludgeonings of chance
My head is bloody, but unbowed.
Beyond this place of wrath and tears
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
Looms but the Horror of the shade,
And yet the menace of the years
Finds and shall find me unafraid.
It matters not how strait the gate,
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
How charged with punishments the scroll,
I am the master of my fate:
I am the captain of my soul.
William Ernest Henley (1875)
Otra tarde memorable de cine y otra memorable película del gran Clint Eastwood, director y produtor de Invictus. Está basada en una novela del periodista británico John Carlin y lleva por título Playing the Enemy, traducida en España como El factor humano. En la bitácora del amigo Moñino hay una reseña fantástica de la novela, que no había querido leer hasta que viera la película. Les recomiendo que se pasen primero por allí pero, eso sí, al igual que yo, después de ir al cine. Porque yo he ido sin saber apenas de lo que trataba y así ha sido mucho mejor por inesperada.
La película es emocionante desde el principio hasta el final y a mí me ha recordado a aquella que nos vimos tropecientas veces en vídeo mi hermano y yo cuando éramos pequeños, Evasión o victoria (John Huston, 1981). Bueno, no es que me acuerde mucho, porque hace bastante tiempo que no la he visto, pero sí recuerdo esa misma emoción. Y sufrir he sufrido un rato porque siempre me pareció el rugby un deporte demasiado violento. Morgan Freeman está de óscar interpretando a Nelson Mandela: los gestos, los andares y supongo que hasta el acento, que seguro que ha tenido que ser parecido. Me encanta que una película haga que se te salten las lágrimas de emoción, de alegría, de ternura... y ésta lo consigue. Que te haga pensar en que nada es imposible o inconquistable... "soy el amo de mi destino, el capitán de mi alma", como reza el poema en el que se basa la historia. Que trate temas tan universales, invariables, atemporales y humanos. Como todas las películas de Eastwood.
Por cierto, me ha parecido ver a Clint Eastwood en el centro de una corta escena, de verde, jaleando al equipo de los Sprinboks... ¿alguien más lo ha visto?
sábado, 30 de enero de 2010
Up in the Air
Me gustan las películas que tienen la capacidad de hacerte reír, de sorprenderte... de hacerte sentir. Y más si nos encontramos con el personaje de un coleccionista. Un coleccionista de millas aéreas. Coleccionista de independencias, de soledades, de personas, incluso. Personas que se decepcionan, que se entristecen, que, de repente, y por culpa de este hombre coleccionista de millas y por la maldita crisis económica que vivimos, hacen un parón en su vida y se preguntan muchas cosas. Como le ocurre al mismísimo protagonista en la película. Por cierto, ¿he dicho alguna vez que cada vez le tengo más fobia a volar? No es de extrañar que me sorprenda este personaje de Ryan Bingham, que hasta tiene nombre de compañía aérea.
Up in the Air es una película sencilla, con estupendos actores, especialmente Anna Kendrick, y con una ambientación y unos personajes secundarios muy creíbles. Georges Cloony hace el papel de su vida e interpreta a un personaje que tiene mucha empatía consigo mismo. No quiero contar mucho más y os la recomiendo encarecidamente. Es mi película favorita de los óscars... He visto las que irrumpen con fuerza en taquilla, como Avatar o como Nine. Pero yo me quedo con Up in the Air, obra maestra de un joven Jason Reitman (32), que ya nos sorprendió con Juno. Pues eso... que no os la perdáis.
jueves, 28 de enero de 2010
Yo por Athena... hace más de 10 años
Lo primero de todo pedir perdón por haber conservado este dibujo tan mal... así que la expresión de la cara en esta magnífica caricatura va que "ni que pintada" (¡perdónnnn!). La tuve perdida una temporada y otra vez me ha costado encontrarla... ya saben los que me conocen que el orden no es lo mío. Ni la puntualidad, claro. Así que el retrato es genial, llegando yo, así, como deslizándome, después de ir corriendo a todas partes. Como siempre.
La caricatura me la hizo Athena en el año 1999, o sea, hace más de diez años. Años en los que he cambiado mucho, sobre todo en el aumento de masa corporal... Que estaba yo entonces mucho más guapa, las cosas como son. Aquel año estaba casada desde hacía pocos meses, dando clase en la universidad solamente un par de años y a punto de leer la tesis doctoral. Y le estaba impartiendo a una promoción brillantísima una asignatura de 4º de Historia del Arte llamada "Arquitectura Contemporánea". Buen ejemplo de ello es la autora de la caricatura, una alumna excelentísima. Qué buenos recuerdos... y cómo pasan los años.
Athena, yo creo que la fecha que pone ahí es del día que me la dio, ¿verdad? Sé que me la ha pedido muchas veces y que debería haberme hecho una copia pero es que le tengo mucho cariño. Ahora en la Wunderkammer va a estar mucho mejor conservada y lo que voy a hacer, si finalmente me la regala "del todo" es enmarcarla como se merece (bueno, la verdad es que le he hecho una foto y no la escaneado... por eso salen más las arrugas del papel... ya estoy poniendo la expresión esa otra vez, jajaja). Un superabrazo, Athena, y no sabe usted bien lo contenta que estoy de que sigamos frecuentándonos por estos lares.
lunes, 25 de enero de 2010
Veinte años
Nos recuerda Antonio desde su bancalico que hace veinte años que murió Ava Gardner. Y cómo no, nos hacernos eco de ello en la Wunderkammer... Así que cuelgo dos fotografías para seguir acrecentando la colección de imágenes de aquella divina chica de Brogden, Carolina del Norte.
La parte por el todo V
Buena idea la de Nictea la de poner un orden de participación en el concurso "La parte por el todo". Como buena cinéfila vuelvo a recurrir a un fotograma de película y como amante de los museos incluyo un interior. Así que se trata de descubrir la película y el interior del museo donde se desarrolla la escena. Claramente ganará el que antes se acerque por aquí... porque el enigma es bastante sencillo.
La Wunderkammer de África Lozano
El viernes tuve la oportunidad de visitar una auténtica Wunderkammer. La experiencia se la debo al buen amigo Postigo, ese gran murciano de pro aunque sea segoviano. Un hombre entusiasta del arte y la cultura al que siempre le digo que debería tener una bitácora. Aunque tiene su gracia encontrarlo por la calle y que saque de su cartera un pensamiento o una imagen y que vaya y te los regale, así, como si los sacara de la chistera y él fuera un gran mago. Que lo es.
Siempre me hablaba con pasión, como siempre habla él, de las obras de África Lozano. Me insistía en que debería conocer su taller. Así que el viernes a eso de las doce nos acercamos a su pequeño museo de escultura, lleno de cabezas parlantes. Todas tenían su personalidad propia y África les hablaba como si estuvieran vivas: a las cotillas de la parroquia, a los actores de teatro, a los toreros y picadores, a sus serenos y bellos negritos, a los filósofos del siglo XX… Una maravillosa experiencia conocerla a ella, tan simpática, rodeada de esa gran familia que ha ido creando durante toda su vida. Llama la atención que siendo ella tan guapa y con su gran sentido del humor - puede que por ello - busque la fealdad en esas caras tan vivaces, con los rasgos hacia dentro, tan tremendamente expresivos, ora horrendos, ora tiernos.
A mí me llamó la atención una cabecita de un hombre con barba pelirroja, algo que, creo yo, debe estar muy relacionado con la entrada anterior. Era como si los hombres con barba me miraran especialmente aquel día, como ocurrió desde el principio con la cabeza de un profeta que me saludó en cuanto entré y cuya presencia me acompañó hasta el final, cuando bebimos un poquito de vino blanco en delicadas tacitas con adornos en oro. Porque las grandes experiencias también se saborean y esta supo a anacardos salados fritos con miel.
El arte de África es muy grande y visitarlo en aquel gabinete fue una gran experiencia: el horno de donde salen todas esas creaciones que deben gestarse primero en su privilegiada cabeza, sus estanterías abarrotadas de esos extraños seres, las vitrinas blancas donde se conservan los mejores tesoros, su cuadros con peces de colores… Así que, gracias, querido Postigo, como siempre, por aquella visita en una alegre, fría y soleada mañana de enero, que nunca olvidaré.
domingo, 24 de enero de 2010
Tierra de luz
El Santuario de la Vera Cruz es un inmenso relicario en piedra y una poderosa atalaya desde la que se domina y controla el territorio. El cerro sobre el que se levanta fue a la vez defensa de la frontera y lugar de reposo de la divinidad que escogió en los días inciertos de la Reconquista este lugar para mostrar su alianza con la causa cristiana, colaborando con su presencia a fortalecer el poder mágico de la montaña.
Cuando el peregrino se acerca a Caravaca percibe desde la lejanía la silueta poderosa del castillo y la forma con que sus almenas envuelven aquel joyel de piedra, para proteger con sus erizadas cresterías el Lignum Crucis venido del cielo y a la ciudad plácidamente extendida por las laderas del monte. La alcazaba escribió la historia de dos ciudades como la vieja Atenas. La ciudad alta, separada por una vigorosa cintura de piedra, otea el horizonte y, con su mirada vigilante, garantiza la seguridad a la otra, confiadamente expandida a la sombra de los muros.
Esa relación convierte las estrechas y empinadas callejuelas de conexión entre ambos núcleos en itinerario de empinadas y tortuosas calles, trazadas en la falda de la montaña como si siempre hubieran rendido perpetuo tributo a la reliquia. Por ellas, el peregrino asciende fatigosamente tras haber orado bajo el cobijo de las altas bóvedas de El Salvador, suspendida su mirada de las ingeniosas geometrías que cubren la iglesia nunca acabada. El perfil de la fortaleza crece a medida que su proximidad la convierte en bastión inexpugnable de torres y tránsitos que van a morir ante los muros del relicario trazado por Fray Alberto de la Madre de Dios. Los colores de la construcción son un poderoso atractivo que excita la imaginación, desde la tonalidad terrosa de los sillares hasta la policromía de la fachada, singular canto a la Cruz, venerada en una oscura capilla, cuyas conmovedoras sombras acrecientan el enigma de su origen y esconden los secretos de su misteriosa llegada.
Cristóbal Belda Navarro, Caravaca, tierra de luz (2009).
Cristóbal Belda Navarro, Caravaca, tierra de luz (2009).
Estas palabras expresan muy bien uno de mis rituales favoritos con los que he cumplido cada vez que he tenido la suerte de visitar esa mágica ciudad. Y hace ya unos cuantos que la visité por vez primera aunque no sé precisar si fue con mis padres o con el colegio. Un ritual que consiste en subir la montaña con sus empinadas cuestas anhelando el encuentro con algo misterioso que se encuentra al final del camino. Siempre asocié Caravaca a la cruz, a las yemas y a mi propio nombre, pues probablemente de allí viene. Las palabras citadas pertenecen al libro Caravaca, tierra de luz, publicado con ocasión del año jubilar que en este 2010 se celebra.
Es uno de los regalos que más me han gustado de esta pasada Navidad. Está magníficamente editado gracias al cuidado y elaborado diseño de Paloma Zamora. Los textos pertenecen al maestro, Cristóbal Belda, las acuarelas, impresionantes, son de Martínez Mengual y las fotos de Hernández Pina, Joaquín Zamora y de la misma Paloma, que también ha seleccionado los poemas que acompañan las imágenes. Ya he dicho alguna vez por aquí lo que me gustan los libros de la editorial Darana. Son auténticas joyas de la edición y una siempre los guarda con mimo en la destartalada biblioteca. Cada uno tiene personalidad propia y cuando los abres te hablan, con su armoniosa distribución de imágenes, palabras y colores. Una siempre se sumerge en ellos con placer sabiendo que nunca te van a defraudar. Son una experiencia única y aunque su nombre no se incluya el alma de Carlos Moisés se respira igualmente aquí. Felicidades Paloma porque vuelas sola... vuelas muy alto y vuelas sensacionalmente bien. Y sobre todo gracias, gracias mil.
Es uno de los regalos que más me han gustado de esta pasada Navidad. Está magníficamente editado gracias al cuidado y elaborado diseño de Paloma Zamora. Los textos pertenecen al maestro, Cristóbal Belda, las acuarelas, impresionantes, son de Martínez Mengual y las fotos de Hernández Pina, Joaquín Zamora y de la misma Paloma, que también ha seleccionado los poemas que acompañan las imágenes. Ya he dicho alguna vez por aquí lo que me gustan los libros de la editorial Darana. Son auténticas joyas de la edición y una siempre los guarda con mimo en la destartalada biblioteca. Cada uno tiene personalidad propia y cuando los abres te hablan, con su armoniosa distribución de imágenes, palabras y colores. Una siempre se sumerge en ellos con placer sabiendo que nunca te van a defraudar. Son una experiencia única y aunque su nombre no se incluya el alma de Carlos Moisés se respira igualmente aquí. Felicidades Paloma porque vuelas sola... vuelas muy alto y vuelas sensacionalmente bien. Y sobre todo gracias, gracias mil.
viernes, 15 de enero de 2010
Ya me voy

94
Ya me voy. ¡Deseadme buena suerte, amigos míos! La aurora sonroja el cielo, y mi camino parece hermoso. Me preguntáis qué me llevo.
Mis manos vacías y mi corazón lleno de esperanza.
Me pondré sólo mi guirnalda nupcial, porque el vestido pardo del peregrino no es mío; y aunque el camino sea peligroso, va sin temor mi pensamiento.
Cuando mi viaje llegue a su fin, saldrá la estrella de la tarde, y las melancólicas armonías del crepúsculo se abrirán tras el pórtico del Rey.
95
Pasé, sin darme cuenta, el umbral de esta vida.
¿Qué poder fue el que me hizo abrir en este inmenso misterio, como un capullo, a medianoche, en el bosque?
Cuando, a la mañana, vi la luz, sentí al punto que yo no era un extraño en este mundo, que lo desconocido sin nombre ni forma me había tenido en brazos, en la forma de mi madre.
De igual manera, al salir a la muerte, esto mismo desconocido me parecerá familiar. Y como amo tanto esta vida, sé que amaré lo mismo la muerte.
El niño, cuando su madre le quita el seno derecho, se echa a llorar; pero al punto encuentra en el izquierdo su consuelo.
96
Cuando me vaya, sea ésta mi palabra última: que lo que he visto no puede ser mejor. Gusté la miel oculta de este loto que se abre en el océano de la luz, y así fui bendito. Sea esta mi última palabra. He jugado en esta casa de juguetes de formas infinitas; y vislumbré, jugando, a aquel que no tiene forma.
Mi cuerpo entero ha vibrado al contacto de aquel que es intangible.
Si aquí debe ser el fin, sea.
Esta es mi última palabra.
Rabindranath Tagore, Gitanjali.
A mi tío, un gran hombre, una persona muy buena y muy querida.
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