jueves, 27 de enero de 2011

De hombres y dioses


Este fin de semana he estado en Sevilla en un estupendo viaje que casi ha parecido de fin de curso, dado que mis compañeros y yo estamos clausurando una etapa que para todos ha sido apasionante. Un fin de semana que poco o nada tuvo que ver con el anterior, donde quedé muy impresionada por lo ocurrido a un amigo. Enganchada todo el tiempo a las noticias y a las redes sociales me quedaron muy pocas ganas para ir al cine. Pero aún así fui a ver la película francesa De dioses y hombres (Des hommes et des dieuxXavier Beauvois, 2010), gran premio del jurado en Cannes el año pasado.
He de reconocer que es una buena película aunque a mí se me hiciera eterna. Conforme pasaban las horas más me removía en mi silla y más me apetecía estar donde finalmente estuve a las nueve de la mañana del día siguiente. Seguramente conoceréis el argumento: unos monjes cistercienses que viven en un monasterio junto con una pequeña población musulmana y que se ven amenazados por las circunstancias políticas vividas en Argelia a finales de 1991 y comienzos de 1992. Está basada en un hecho real y el espectador sabe o incluso adivina desde el principio cuál va a ser el trágico final. El director se recrea en el trabajo diario de los monjes, en escenas de gran belleza que transmiten serenidad y paz. Pero conforme avanza la película y los monjes se ven amenazados, sus trabajos rutinarios toman un tinte de inquietud que también va inundando el espíritu del espectador. Es impresionante la escena de esa "última cena" al son de la música de El Lago de los Cisnes de Tchaikovsky, con los primeros planos de los rostros de los monjes en torno a la mesa, que a muchos les ha recordado al cine de Carl Theodor Dreyer (ya comentamos por aquí su Juana de Arco de 1928) y que a mí, inevitablemente, me llevó a los magníficos estudios figsionómicos que hiciera Francisco Salzillo para el paso de La Cena en 1761.
Es una película de la que se pueden extraer muchas conclusiones aunque yo, especialmente aquel día de tanta zozobra, me quedara con el mensaje del sin sentido de la violencia.

Foto 2: La Cena de Francisco Salzillo por Joaquín Zamora

9 comentarios:

Javier Moñino dijo...

Como ya dije en mi Twitter )ahora todo pasa en Twitter) la violencia es el lenguaje de los que no tienen argumentos. Gran post, seguiré la recomendación... aunque antes quiero ver 'El dicurso del Rey' que me la dejé en el tintero!

Un saludo!

Wunderkammer dijo...

¡Yo también la tengo pendiente! Saludicos.

Ángel dijo...

Yo la vi y me pareció una gran película. Incluso sobrecargada de acción, si la comparamos con "El Gran Silencio", de la que es claramente deudora ;-)

sushi de anguila dijo...

¡Qué poco parece haber cambiado todo desde que el joven senussi Sermi Ag Tohra hizo martir al santo Charles de Foucauld de un tiro de rifle en la cabeza en su humilde eremitorio de Tamanrasset...

http://www.abandono.com/Rincones/Foucauld/Foucauld06.htm

La única conclusión que parece quedar al final, y más si vemos lo ocurrido también en Moscú, en Pakistán, en Nigeria, en Egipto, en Irán, el las arenas del desierto o las iglesias coptas... es que unos jugamos con el Manual de la Señorita Pepis y otros emplean el Libro del Orco... en un mundo en el que ya no quedan elfos, hobbits ni magos a los que pedir ayuda...

Es triste ser, o al menos desempeñarse, como una pacífica e indefensa brizna de hierba frente a la voraz plaga de langosta que se nos viene encima disfrazada de fundamentalismo, intolerancia e inclutura, por si estas tres cosas no fueran ya lo mismo...

Violencia, nunca, de ninguna clase, por ninguna causa ni paraíso prometido... pero rendición y sometimiento, aún menos... bajar los brazos y claudicar supone nuestra extinción...


Gran post, Wunderk. Os gustará mucho a todos 'El discurso del rey'

Sometimes Inviting Eyes dijo...

La única razón por la que aún no la había visto era precisamente el temor de que se me hiciera larga, más en mis circunstancias actuales de cansancio vital, con tu crítica le das la razón a mi intuición y la dejaré para sofá y mantita, el Discurso del Rey y su corte de recomendaciones en los comentarios va a ser la afortunada ganadora:P

Wunderkammer dijo...

"El discurso del rey", sin duda, así que no os la perdáis, Javier y SIE. Me ha gustado mucho aunque debe ser infinitamente mejor verla en V.O. Vale que era una película previsible pero aún así me ha encantado. Me estaba acordando todo el tiempo de ti, Sushi. Por cierto, gran comentario a "De hombres y dioses"... y con toda esta agitación que estamos viviendo en el Norte de África, qué razón llevas...
Excelente comparación, Ángel ;)

Nelibri dijo...

Para mí, la escena de la cena final es una obra de arte. Con esa última cena que recuerda a la otra, en la que el vino que se convertirá en sangre. Aún tengo que ver el "Discurso del Rey"

Ni está, ni se le espera dijo...

Si vivieras aquí, Wunder, habría un lugar en el que te encontraría seguro: Kino Art. Es un cine, de los que antes se llamaban de "arte y ensayo" donde proyectan películas que o bien ya están fuera del circuito comercial por el paso del tiempo, o bien que en realidad nunca lo han estado. De vez en cuando se encuentra uno alguna que otra joya... si estás dispuesto a tragarte una película con subtítulos en checo!

Wunderkammer dijo...

Sin duda, Isidro, sería una asidua del Kino Art de Brno :D Qué pena que en el mes que pasé allí me centrara en el curso de Museología y se me pasara un lugar así de fascinante... que digo yo que debía existir por el año 1996, supongo.