domingo, 18 de octubre de 2009

Soneto de mar




El mar, el mar y tú, plural espejo,
el mar de torso perezoso y lento
nadando por el mar, del mar sediento:
el mar que muere y nace en un reflejo.  

El mar y tú, su mar, el mar espejo:
roca que escala el mar con paso lento,
pilar de sal que abate el mar sediento,
sed y vaivén y apenas un reflejo.

De la suma de instantes en que creces,
del círculo de imágenes del año,
retengo un mes de espumas y de peces,

y bajo cielos líquidos de estaño
tu cuerpo que en la luz abre bahías
al oscuro oleaje de los días.

Octavio Paz

5 comentarios:

Nictea dijo...

Preciosa entrada... Bueno, yo prefiero a Garcilaso ;) pero este poema es maravilloso.

Afterimago dijo...

qué preciosidad!

Wunderk dijo...

Puede que la imagen de Friedrich no acompañe mucho al poema... pero era la que sentía más cercana cuando hice la entrada.

Javier Moñino dijo...

"tu cuerpo que en la luz abre bahías
al oscuro oleaje de los días".

El final es impresionante... todo el poema es impresionante.

Gracias por estos regalicos...

Dammerüng dijo...

Que bonita entrada¡ Que gusto da leer a Octavio paz :)