lunes, 19 de enero de 2009

Napule



Ohè! Chi sente?
E chi 'mo canta appriesso a me?
Ohè, pe' tramente
s'affaccia 'a luna pe vedè!
Pe' tutta sta marina
'a Procida a Resina
se dice: guarda llà
'na femmena che fa!

Ritornello:
Maruzzella Maruzzè,
t'e miso dint'a lluocchie
'o mare e m'e miso
'npietto a me 'nu dispiacere.
'Stu core me fai sbattere
cchiu forte 'e ll'onne
quanno 'o cielo è scuro:
primma me dice si,
po' doce doce me fai muri.

Maruzzella Maruzzè

Con letra de Enzo Bonagura Maruzzella fue compuesta por Renato Carosone en 1955. Es una de las músicas que mejor me transportan a una ciudad caótica, llena de contrastes pero profundamente magnética. En la memoria se mezclan las vistas del golfo desde Capodimonte y la certosa de San Martino. El vértigo de una maravillosa visión desde el cráter del Vesubio. Las calles empinadas de Positano y de la costa amalfitana. Los estratos de historia de Herculano y Pompeya. Las sulfataras de Pozzuoli. La cueva de la sibila de Cuma. Y ya en la ciudad la riqueza de los museos, Santa Chiara, el Christo velato de San Severino y los belenes de San Giorgio Armeno. Y tantas, tantas cosas...

4 comentarios:

Durandarte dijo...

Digresión cinematográfica al asunto napolitano: no sé si habrás visto "Te querré siempre" (Viaggio in Italia), de Rossellini. Película que reúne varias de las imágenes que enumeras, y además es una "joyica" que reivindico siempre que puedo.

Enhorabuena por el blog.

P.

Wunderk dijo...

Gracias P. por las palabras y por pasarte por aquí.

Menudo peliculón... me ha hecho ir al youtube y ver de nuevo escenas tan memorables...

Probablemente la mejor película de Rossellini.

Qué bien rodadas están esas imágenes del personaje de Ingrid Bergman cuando pasea por las salas del Museo Arqueológico Nacional, cuando se ve como empequeñecida ante el Hércules Farnesio y qué movimientos de cámara hace Rossellini al recorrer y envolver el Toro Farnesio... son magistrales.

Y qué carga emotiva tiene el descubrimiento del hombre y de la mujer en Pompeya y ese símbolo de amor en cenizas, como el amor de los protagonistas. O la procesión donde la Bergman es alejada por las masas con ese abrazo del final...

sushi de anguila dijo...

Leyéndote, Wunderk, equivale a viajar a Nápoles dejándose transportar por los sentidos...¡qué pena que de esa ciudad reflejada por Rosellini y amada, entre otros, por Napoleón o Nelson apenas queden hoy retazos debido al imparable poder de la camorra!

Wunderk dijo...

Sushi, me quedo corta, la ciudad y la Campania se merecen mucho más, por lo que seguiré abundando.

También me gustaron siempre las descripciones de Goethe y la Nápoles que se intuye a través de la figura de Lord Hamilton en esa estupenda novela de Sontag, El amante del volcán.

Y en cuanto a música napolitana hay tanta tan buena... el Turna a Surriento, Te voglio bene assaje, Santa Lucia, y las tan populares como el 'O sole mio, Funiculì, funiculà...

Es verdad que impresiona ver el esplendoroso pasado de la ciudad en contraste con la situación actual. No sé si ha visto Gomorra...