viernes, 31 de diciembre de 2010

Hacia capo d'anno... cocinando

Como ya viene siendo tradicional en los últimos años nos toca cocinar en Nochevieja. Y entre canapé y canapé y los mejunjes y revoltillos varios que acompañarán al asado, vamos valorando cómo ha sido el año que se va, que aunque no haya sido de matrícula tampoco es que haya estado nada mal. Así que vistámonos de rojo y dorado, comámonos las doce uvas de la suerte al son de las campanadas y Virgencita, Virgencita, que nos quedemos como estamos.
Clausuremos también el año 2010 en Wunderkammer como ya va siendo habitual: con un fragmento de cine que aluda a la cosa del cocinar, con un par de fotos de Shirley Temple y otras de Ava para no variar... y por mi parte ya solo me queda desear a todos los que os pasáis por aquí y a toda la gente que aunque por aquí no se pase hace que la vida sea mucho más fácil... ¡¡¡Feliz 2011!!!

Espero que la cena no me salga tan mal como el desayuno que le hace Katherine Hepburn a Spencer Tracy en la primera de las nueve películas que hicieron juntos (Woman of the Year, George Stevens, 1942).


10 comentarios:

Román dijo...

Feliz 2011, María Teresa. También yo he hecho mi reciente post sobre cine y literatura, en este caso sobre dos películas inmensas de la década de los 50: Los Cuentos de Hoffmann de Powell y Pressburguer y Vértigo de Hitchcock.

Seguro que tus escritos del año que comenzará en breve seguirán teniendo el atractivo de todos los tuyos y será de nuevo un privilegio poder leerlos.
Happy New Year!
Román

Athena dijo...

¡Feliz 2011 desde Un blog y punto!

Wunderkammer dijo...

Román, ¡feliz año 2011! Que nos traiga mucha salud y muchas cosas buenas. Tengo un montón de entradas pendientes que leer, apenas he tenido tiempo estos días pero voy a aprovechar este largo fin de semana que es muy de sofá para ponerme al día. Seguro que tus reseñas son maravillosas, como siempre. Gracias por esos ánimos que siempre me das.

Querida Athena, ¡feliz año para usted y para mahn! Y como él dice, que al menos tenga 365 días, jaja, como siempre qué razón lleva. Fuerte abrazo.

PEPE CAHIERS dijo...

Pues nada, usted lo cocine bien, que siempre es bueno empezar el año con unas buenas viandas. Feliz 2011!!!!

Ni está, ni se le espera dijo...

Estoy segurísimo de que a ti jamás te podrá salir algo mal, así que dudo mucho que la comida de la cena lo sea jejeje.
Que tengas un muy feliz 2011, y que no pares con deleitarme y sorprenderme con tus entradas.
Un fuerte beso desde esta república

sushi de anguila dijo...

Virgencita, Virgencita... Por sus genes, el cavernícola del que descendemos los spaniardos debía ser el más fatalista de toda la cueva... Y con razón, que menudo país... De mi 2010, ni una queja.... Ojalá el año entrante lo equipare...

Feliz año, Wunderk y Athena, y que la comunidad forjada en torno al anillo bloguero prospere en lo personal y lo creativo, y siga siendo ese espacio de amistad, cultura, talento y buena gente que nos hace el día a día más llevadero...

Qué dos grandiosas películas, Román....

Nictea dijo...

Reitero lo dicho: que todo lo que pase sea bueno :) También a Sushi, un abrazo :D

Wunderkammer dijo...

Gracias, Pepe y gracias, Isidro... jeje, no sé por qué te doy esa impresión, que no todo me sale bien, un besazo.
Sushi, llevas razón, ha sonado de lo más conformista, pero cuando veo cómo la vida puede cambiar de repente a peor, sobre todo a los seres queridos, apelo al "Virgencita, Virgencita". Estaba hablando de lo personal, claro, porque por lo demás 2010 ha sido bastante "horripendo" como diría Ángel de "Está la cosa muy mala". Y aunque 2011 no se presenta nada mejor esperemos ir remontando... por el bien de este santo país.
Abrazos, Nictea.

Ni está, ni se le espera dijo...

No me digas que tener una hija preciosa, supongo que un marido encantador, un trabajo estimulante, otro "trabajo" que te permite cambiar las cosas, una cultura inabarcable y una curiosidad infinita no es salirte las cosas bien :-)

Wunderkammer dijo...

Lo es, Isidro, sí, lo es... así que cruzo los dedos y doy muchas gracias a Dios.