sábado, 27 de marzo de 2010

Qué casas

Hay que ver las casitas tan estupendas que aparecen en algunas de las películas que he visto últimamente. Y algunas se supone que pertenecen a profesores universitarios, como la del protagonista de The Single Man (Tom Ford) o la del personaje que interpreta Tom Wilkinson en The Ghost Writter (Roman Polanski). Lo que ejemplifica la diferente consideración que existe sobre esta profesión en los Estados Unidos con respecto a España. Aunque en esta última película, que pude ver ayer, la protagonista es la casa propiedad de un ex-primer ministro inglés, que no profesor, que encarna Pierce Brosnan (encantador aunque con su lado oscuro, a lo Clinton y a lo Blair). Una casa abierta a la naturaleza, en medio de un paraje desierto de playa en la elitista isla de Martha's Vineyard, aunque opresiva para su protagonista, un escritor (Ewan McGregor) que tiene que continuar con la biografía del político dado que su antecesor acaba de morir en extrañas circunstancias.
La casa del profesor interpretado por Colin Firth en la película de Tom Ford es mucho más cálida aunque el orden que refleja sea algo inverosímil por exagerado, aunque siempre podría ser posible. Una típica prairie house a lo Frank Lloyd Wright, con chimena central, en madera y paneles de cristal. A esta película se le achaca el que parezca un anuncio de larga duración o un vídeo-clip alargado. A mí me gustó mucho y dejé que la mirada se recreara en la estética impecable del famoso diseñador neoyorquino. Sobre todo en el estupendo profesor, un  Colin Firth mucho menos flemático de lo habitual, atormentado y eternamente enamorado, hastiado de una vida de la que ya no espera nada (ay, cómo se le ocurre dejar pasar a ese espectacular Jon Kortajerena...).
He leído por ahí que tanto The Ghost Writter como The Shutter Island tienen en común el ser pratonizadas por hombres jóvenes encerrados en islas de la costa de Massachusetts además de dirigidas por dos de los  más grandes directores cinematográficos de los años setenta, Polanski y Scorsese. Y lo son. En el caso de la película de Polanski se trata de un thriller político, que mantiene muy bien el suspense (aunque enseguida se detecta quién es el malo). Políticamente no se sustenta demasiado, o al menos a mí me lo parece, pero la intriga está bien asegurada. Los secundarios tienen brillantes apariciones, como Eli Wallach, Tom Wilkinson, Kim Catrall o Timothy Hutton. Así que se puede recomendar.
En fin, ¿para cuándo casitas tan estupendas para los profesores universitarios? Para nunca, claro, porque esto seguirá de mal en peor.

6 comentarios:

Anónimo dijo...

Me ha gustado la del escritor, aunque la historia es interesante no termina de convencerme el personaje del escritor como hilo conductor de una historia mucho más compleja. Por lo demás, perfecta, sobre todo en lo que se refiere a cómo se crea una carrera política.

´´Saray´´ dijo...

Ay qué pena no sacarse la lotería y tener una de estas casitas en medio del bosque a la que llegar de noche después del trabajo...
La verdad es que en España se valora muy poco a los profesores universitarios, los sueldos son irrisorios :S por lo que me cuentan amigos/as que si enseñan en unis.
¿Sabes que en sitios como Vietnam los profesores están tan bien considerados que les saludan de modo especial por la calle? Hay países donde esta profesión está muy valorada y se nota tanto en las comunidades como en las facilidades y sueldos que se les da.
A ver si España se moderniza algún día...

Samotracia dijo...

¿Eli Wallach sigue haciendo pelis? La última vez le ví en Vacaciones (The Holiday), donde dos extrañas se cambian las casas durante unas vacaciones.
Uno de los Grandes del cine.

Wunderkammer dijo...

Eli Wallach está muy mayor y, sí es uno de los grandes del cine. Pero tiene una muy corta aparición en la película.

Ni está, ni se le espera dijo...

Hablando de casas, que no de pelis, no sé si en tu estancia en Brno visitaste Vila Tugendhat, aunque a lo mejor aún funcionaba como consultorio médico. Es simplemente espectacular, tanto por el diseño del edificio y los interiores (con muebles diseñados especialmente para la casa) como por las vistas panorámicas. Está situada en una de las colinas de Brno, y desde la terraza y el jardín se ve todo el centro y la colina del castillo Spilberk enfrente. A pesar de haber si construída por Mies van der Rohe en los años 20, es completamente contemporánea. Es una visita que merece la pena, aunque ahora parece que por fin están en restauración.
http://www.tugendhat.eu/

Wunderkammer dijo...

Pues no la visité y no sabes qué rabia porque precisamente al año siguiente me tocó explicarla en clase.
A pesar de estar en Brno un mes no nos dejaban mucho tiempo entre clase y clase y todas las visitas programadas eran siempre a museos :(
Estoy de acuerdo en que es una maravilla.