domingo, 13 de febrero de 2011

La bebida, Lo mejor de la vida y New York

"Barbara tomó un sorbo de su martini. El vidrio de la copa estaba helado, y la bebida muy fría y caliente al mismo tiempo.
-Mira qué rápido se han terminado las bebidas -dijo-. Se han tomado dos mientras nosotros esperábamos la primera. Sé cómo se siente ella, he hecho eso yo misma en alguna que otra ocasión.
-Bueno, ¿y por qué ha salido con él?
-Seguro que comparte piso con otras dos chicas y quiere librarse de ella un rato. No lleva medias, probablemente sus compañeras se las han cogido todas prestadas.
Sidney entrecerró los ojos.
-Tiene unas piernas bonitas. Seguramente es una de las razones por las que él ha salido con ella.
-¿Cuáles son las otras?
-Dímelas tú.
-No -repuso Barbara-. Tú hablas en nombre de los hombres.
-Parece tan aburrido ahora mismo que yo diría que solo quiere llevársela al catre.
-Pobrecilla. El año que viene ya estará casada; siempre es igual.
-Pero no con él.
-Ni hablar."
Rona Jaffe, Lo mejor de la vida (1958)
El pasado fin de semana leía en el Magazine el artículo de Javier de Muelas sobre la aclamada obra de José Luis Garci, Beber en el cine. De inmediato recordé un libro que leí esta Navidad, Lo mejor de la vida de Rona Jaffe, escrito en 1958 y que ha servido de inspiración a series míticas de televisión como Sexo en Nueva York y Mad Men (sí, Athena, sé que debería haber escrito una reseña en Lecturas Reunidas). Me llamó la atención la de veces que aquellas mujeres de la década de los cincuenta que por fin comenzaban a independizarse gracias a trabajos como secretarias -por desgracia casi nunca bien remunerados y aún peor considerados- aparecían bebiendo copas y más copas a lo largo de todo el día. Mujeres que han de luchar por demostrar que son más que meras secretarias, madres y/o esposas y que tienen la misma capacidad, creatividad e inteligencia en el mundo de los negocios que los hombres. Y el mundo que aparece en el libro, muy bien pergeñado, es el de la industria editorial y el de la incipiente industria del diseño publicitario.
La novela de Jaffe fue todo un éxito en su momento y curiosamente el tiempo no la ha tratado mal, más bien al contrario: aquellas chicas que perseguían ambiciones en la ciudad que en aquel entonces era el centro comercial, financiero y artístico más importante del mundo, no se diferencian mucho de las que imaginara Candace Bushnell para su famosa columna de Sex and the City. Nueva York era la libertad soñada: "Las jóvenes ya no se quedaban en casa pudriéndose de aburrimiento, y menos aún si vivían en un lugar como Port Blair". Habitan un decorado con vida propia en el que la gente persigue altas metas, que para las protagonistas de Rona Jaffe llegan a ser muy inalcanzables, terminando casi todas por abandonar, en más de un sentido, aquel estruendoso y fascinante lugar y por ende, su sueño original.


"April vio las luces de la ciudad a lo lejos, y sin saber por qué eso le produjo una tristeza inmensa. Era la primera vez que al ver Nueva York, al saber que entraba una vez más en la ciudad de sus sueños, no le embargaba la emoción. Estaba demasiado nerviosa para tener sueño, pero se sentía muy cansada. ¡Qué complicada se había vuelto la vida! En aquella ciudad había tanta gente, haciendo cosas distintas, cada cual con su propia vida y sus anhelos, tan diferentes de los del vecino... eso te obligaba de vez en cuando a detenerte y mirar alrededor para encontrar tu propia identidad".
Pero a pesar de los anhelos y rutinas, las decepciones y amarguras, la esencia de Nueva York penetrará bien en las cicatrices del alma, tanto de las que no se conforman con los giros inesperados que da la vida como de las que conformándose ven cómo la vida les depara una salida sorprendente. Porque otra bandada de jóvenes volverá a habitar la ciudad, generación tras generación, persiguiendo una meta, "con una copa en la mano", con una maravillosa sensación de libertad e invulnerabilidad, de ser invencibles y poderosos, como bien expresa la famosa canción que tan bien cantara Frank Sinatra:
Start spreadin' the news,
I'm leavin' today
I want to be a part of it,
New York, New York...
These vagabond shoes
Are longing to stray
Right through the very heart of it,
New York, New York...
I wanna wake up in a city
That doesn't sleep
And find I'm king of the hill,
Top of the heap...
These little town blues
Are melting away
I'll make a brand new start of it,
In old New York...
If I can make it there,
I'll make it anywhere
It's up to you,
New York, New York...
I want to wake up in a city
That never sleeps
And find I'm A-number-one,
Top of the heap,
King of the hill,
A-number-one...
A-a-a-nd if I can make it there,
I'm gonna make it anywhere
It's up to you,
New York, New York...
New York...

sábado, 5 de febrero de 2011

Esa película personal que es la vida


"Al final, todos los que nos dedicamos al cine, hacemos una única película y cada película es un capítulo de nuestra vida. Sólo al final se construye esa película personal que es la vida."
"Soy un eterno estudiante y me gusta pensar que soy un ignorante porque sé que es la manera de seguir aprendiendo."
Declaraciones de Vittorio Storaro estos días, en Murcia (IBAFF, Festival de Cine Ibn Arabí).

jueves, 3 de febrero de 2011

... y feliz año nuevo chino

Alicia empezaba a estar muy cansada de permanecer junto a su hermana en la orilla, y de no hacer nada; una vez o dos había echado una mirada al libro que su hermana estaba leyendo, pero no traía estampas ni diálogos; y "¿de qué sirve un libro", pensó Alicia, "si no trae estampas ni diálogos?". Así que estaba deliberando en su interior (lo mejor que podía, ya que el día caluroso la hacía sentirse muy soñolienta y atontada) si el placer de trenzar una cadena de margaritas merecía la molestia de levantarse a coger las margaritas, cuando de pronto llegó junto a ella un conejo blanco de ojos rosados.

No había nada de particular en aquello; ni consideró Alicia que fuese muy excepcional oír al Conejo decirse a sí mismo: “¡Dios mío! ¡Dios mío! ¡Voy a llegar demasiado tarde!” ( al pensar en ello más tarde, se le ocurrió que debía haberle extrañado una cosa así; sin embargo, en aquel momento le pareció la mar de natural).
El Conejo se metió por una gran madriguera bajo el seto. Un instante después se coló Alicia también, sin pararse a pensar cómo saldría.

¡Feliz año nuevo chino!
Fotos: Vladimir Clavijo Telepnev

miércoles, 2 de febrero de 2011

Feliz día de la marmota

Queridos Wundereaders que casualmente pasabais por aquí: ¡Feliz día de la marmota! Y a las Candy Candy como yo... pues eso, ¡feliz día de la Candelaria! Y que no se os olvide la bendición de las velas... hoy o mañana, día de San Blas.

lunes, 31 de enero de 2011

La parte por el todo XII

Pues va a ser una parte por el todo muy fácil. Aquí va un fragmento de una novela que me gustó mucho en mi adolescencia. Lo he estropeado poniéndolo en diferentes lenguas para que no sea tan fácil. Un estropicio, vamos. Ay, se me hace la boca agua...

"Prima di cruzar the four seas il aimait the ánade asado et submergit en el suc glutinoso del biancospino selvatico. Ma dopo anni en que ele foi alimentado com as barbarics and half-maked meals de los peuples de l'Ouest, ha perdido el gôut; ya no is interested by delikatesse Essen."

Born Free

Como mi querido amigo Sushi de Anguila me ha dado su "Nihil obstat", le copio hasta su frase: "Abatido por la muerte del gran John Barry... retomo un maravilloso tema que, en un día de recuerdos y alabanzas como hoy, pasará desapercibido, pero que ganó los oscars a la mejor banda sonora y mejor canción, y nos marcó a muchos en nuestra infancia...".
Me gusta mucho Memorias de África, así como las bandas sonoras de James Bond (qué casualidad la entrada anterior)... Mi Wunderman (como dice Rentero) hubiera elegido Enigma para esta ocasión. Pero es que siempre me ha chiflado la voz de Matt Monro...

sábado, 29 de enero de 2011

Fósil machista


Me encanta cuando M. le dice a James Bond: "Yo creo que es usted un fósil machista y misógino. Una reliquia de la guerra fría" (Goldeneye, 1995).

You'll never know how I watched you
from the shadows as a child
you'll never know how it feels to be the one
who's left behind
You'll never know the days, the nights,
the tears, the tears I've cried
but now my time has come
and time, time is not on your side

Minuto 6:25

jueves, 27 de enero de 2011

De hombres y dioses


Este fin de semana he estado en Sevilla en un estupendo viaje que casi ha parecido de fin de curso, dado que mis compañeros y yo estamos clausurando una etapa que para todos ha sido apasionante. Un fin de semana que poco o nada tuvo que ver con el anterior, donde quedé muy impresionada por lo ocurrido a un amigo. Enganchada todo el tiempo a las noticias y a las redes sociales me quedaron muy pocas ganas para ir al cine. Pero aún así fui a ver la película francesa De dioses y hombres (Des hommes et des dieuxXavier Beauvois, 2010), gran premio del jurado en Cannes el año pasado.
He de reconocer que es una buena película aunque a mí se me hiciera eterna. Conforme pasaban las horas más me removía en mi silla y más me apetecía estar donde finalmente estuve a las nueve de la mañana del día siguiente. Seguramente conoceréis el argumento: unos monjes cistercienses que viven en un monasterio junto con una pequeña población musulmana y que se ven amenazados por las circunstancias políticas vividas en Argelia a finales de 1991 y comienzos de 1992. Está basada en un hecho real y el espectador sabe o incluso adivina desde el principio cuál va a ser el trágico final. El director se recrea en el trabajo diario de los monjes, en escenas de gran belleza que transmiten serenidad y paz. Pero conforme avanza la película y los monjes se ven amenazados, sus trabajos rutinarios toman un tinte de inquietud que también va inundando el espíritu del espectador. Es impresionante la escena de esa "última cena" al son de la música de El Lago de los Cisnes de Tchaikovsky, con los primeros planos de los rostros de los monjes en torno a la mesa, que a muchos les ha recordado al cine de Carl Theodor Dreyer (ya comentamos por aquí su Juana de Arco de 1928) y que a mí, inevitablemente, me llevó a los magníficos estudios figsionómicos que hiciera Francisco Salzillo para el paso de La Cena en 1761.
Es una película de la que se pueden extraer muchas conclusiones aunque yo, especialmente aquel día de tanta zozobra, me quedara con el mensaje del sin sentido de la violencia.

Foto 2: La Cena de Francisco Salzillo por Joaquín Zamora

viernes, 14 de enero de 2011

lunes, 10 de enero de 2011

Comforting Sounds

I don't feel alright in spite of these comforting sounds you make
I don't feel alright because you make promises that you break
Into your house why don't we share our solitude
Nothing is pure anymore but solitude

It's hard to make sense, feels as if I'm sensing you through a lens
If someone else comes I'll just sit here listening to the drums
Previously I never called It solitude
And probably you know
All the dirty shows I've put on blunted and exhausted like anyone
Honestly I tried to avoid it
Honestly
Back when we were kids we would always know when to stop
And now all the good kids are messing up
Nobody has gained or accomplished
Anything

Mew, Comforting Sounds (2003)

domingo, 9 de enero de 2011

Viento hueso

"Entre los clasicistas y los vanguardistas, los ascetas y los hedonistas: Liu Hsieh, Chambelán del Secretario Adjunto del Palacio de Oriente, cuya obra La razón de la literatura y la escultura de dragones, primer libro extenso de crítica literaria china, promovió la innovación basada en los clásicos: "cambio y continuidad". Liu Hsieh escribió: "Mira el presente y crea lo inusitado; consulta a los antiguos y establece las leyes". Y: "El estilo ha progresado desde la sencillez hasta el solecismo". Cuanto más reciente es el periodo, más insípido resulta. Al esforzarse en lo moderno y descuidar a los antiguos, el viento ha muerto y la vitalidad se ha disipado". 
El capítulo vigésimo octavo de los cincuenta que componen el libro se titula "VIENTO HUESO", viento y hueso, y es el más misterioso de todos. Para expresar las emociones se debe comenzar con VIENTO; para organizar las palabras, se debe tener HUESO. Aquél cuya estructura ósea esté bien ejercitada estará bien versado en la retórica: aquél que tenga mucho VIENTO articulará apropiadamente sus emociones. Parecería que VIENTO es sentimiento e ideas y que HUESO es lenguaje, pero Liu también afirma que ser parco en ideas y pródigo en palabras, confuso y desorganizado, es una señal de falta de HUESO. Y, sin embargo, que las ideas sean incompletas, estén agotadas y no tenga vitalidad también es un señal de falta de VIENTO. Qué es VIENTO y qué HUESO no ha sido determinado de manera concluyente por ninguna de las diversas generaciones de críticos chinos, pero lo cierto es que, según Liu Hsieh, la combinación o equilibrio perfecto de VIENTO y HUESO, la metáfora del poema ideal, es un pájaro."
Eliot Weinberger, Algo elemental (2007)

domingo, 2 de enero de 2011

El turista

El otro día nos dejamos querer con "The Tourist"... y cómo no se va a dejar alguien querer con semejantes ingredientes: una trama hitchcockiana con toques de comedia romántica, el director de La vida de los otros, Florian Henckel-Donnersmarck, Johnny Deep y Angelina Jolie como protagonistas, secundarios que me encantan como Paul Bettany o Timothy Dalton y como guinda al rico pastel decorados con canales venecianos.
Pero claro, cuando vi que la película se basaba en otra francesa de 2005 dirigida por Jerôme Salle, no tardé en hacerme con ella... y la verdad es que no hay color. En la original nos encontramos con una femme fatal más humana y creíble, la guapa Sophie Marceau y con un paisaje diferente, Niza y la Côte d'Azur. La fotografía y la banda sonora son mucho más interesantes y dentro de lo fantásticas que pueden resultar  este tipo de historias, la francesa es mucho más realista. Donde más me asaltan las dudas es en la elección entre Yvan Attal o Johnny Deep... Siempre he tenido debilidad por el señor Manostijeras y hay que reconocer que le sale muy bien ese papel de turista algo despistado que tan sólo pasaba por allí. Los actores americanos han declarado que no quisieron ver la película original para poder realizar una actuación más original y refrescante. Pero yo les recomiendo que vean las dos películas y si es en el orden en las que las he visto yo pues mejor que mejor. Y ya me cuentan.

viernes, 31 de diciembre de 2010

Hacia capo d'anno... cocinando

Como ya viene siendo tradicional en los últimos años nos toca cocinar en Nochevieja. Y entre canapé y canapé y los mejunjes y revoltillos varios que acompañarán al asado, vamos valorando cómo ha sido el año que se va, que aunque no haya sido de matrícula tampoco es que haya estado nada mal. Así que vistámonos de rojo y dorado, comámonos las doce uvas de la suerte al son de las campanadas y Virgencita, Virgencita, que nos quedemos como estamos.
Clausuremos también el año 2010 en Wunderkammer como ya va siendo habitual: con un fragmento de cine que aluda a la cosa del cocinar, con un par de fotos de Shirley Temple y otras de Ava para no variar... y por mi parte ya solo me queda desear a todos los que os pasáis por aquí y a toda la gente que aunque por aquí no se pase hace que la vida sea mucho más fácil... ¡¡¡Feliz 2011!!!

Espero que la cena no me salga tan mal como el desayuno que le hace Katherine Hepburn a Spencer Tracy en la primera de las nueve películas que hicieron juntos (Woman of the Year, George Stevens, 1942).