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domingo, 29 de abril de 2012

Las Fabiolas de Aloÿs







Casi cuatrocientos retratos realizados a partir de la Santa Fabiola de Henner (expuesto en el Salón de París de 1885), son los que ha ido coleccionando Francis Aloÿs (Amberes, 1959) a lo largo de más de veinte años. Es bastante sugerente la obsesión por la recolección de las reproducciones "hechas a mano" de la imagen original perdida, como siempre han subrayado quienes han estudiado la obra del belga nacionalizado mexicano, que inciden en binomios del tipo original-reproducción, arte-artesanía, kitsch-precioso, anónimo-famoso, aficionado-profesional, etc. O en la idea del retorno, de la repetición cíclica, del flâneur recorriendo mercadillos buscando el bello perfil de aquella santa romana que murió en el año 400.
La mirada viciada del museólogo o curador se obsesiona por los lugares en los que la exposición se ha podido contemplar: Hispanic Society of America (Nueva York), LACMA (Los Angeles), National Portrait Gallery (Londres), Monasterio de Santo Domingo de Silos (Burgos), Haus Zum Kirschgarten (Basilea), Museo de Arte Italiano de Lima...
Al documentalista le atrae la acción de la compilación del catálogo razonado de las reproducciones artesanales de la santa Fabia.

lunes, 27 de febrero de 2012

Waagen

Erst erfreuen, dann belehren

Gustav Friedrich Waagen (1797-1868)
Director de la Gemäldegalerie de Berlín
Catedrático de Historia del Arte

Fotos: Wunderkammer

viernes, 10 de febrero de 2012

El arca rusa


"Es una historia personal. Las impresiones artísticas más importantes de mi vida están relacionadas con el Hermitage. Podría decirse que mi maduración artística se vincula con el Museo. En lo personal, considero que no hay nada superior a la pintura o a la literatura. En el Hermitage tenemos la increíble oportunidad de estar frente a una enorme diversidad y a una colosal retrospectiva histórica de obras artísticas, todas ellas concentradas en un solo lugar. Se calcula que si uno pasara un minuto ante cada pintura y escultura, para poder ver toda la colección necesitaría quedarse ahí tres años. Es una enorme escuela. El Hermitage es el centro de San Petersburgo y de Rusia. Es el corazón joven de Rusia."

Entrevista a Aleksandr Sokurov por Edward Guthman, New York Times.

Russkis Kovcheg (El arca rusa, Aleksandr Sokurov, 2002)

miércoles, 9 de marzo de 2011

El síndrome de Stendhal

"Había llegado a ese punto de emoción en el que se encuentran las sensaciones celestes dadas por las Bellas Artes y los sentimientos apasionados. Saliendo de Santa Croce, me latía el corazón, la vida estaba agotada en mí, andaba con miedo a caerme".
Stendhal, Nápoles y Florencia: un viaje de Milán a Reggio (1817)
Agradezco a un estupendo alumno de Museología, gran cinéfilo, el que me haya proporcionado este fragmento de la película El síndrome de Stendhal de Dario Argento (1996).

martes, 23 de noviembre de 2010

La Venus atada

He aquí una de las imágenes más bellas de toda la historia del arte. A Paul Valéry no le gustaba verla encerrada entre las paredes de un museo, transformada para siempre en documento. A mí me ha gustado verla así, prisionera, en aquellos años de la Segunda Guerra Mundial que pasó del Louvre al castillo de Valençay, que para Georges Sand era uno de los lugares más bellos del mundo. Belleza representaba y de belleza siempre estuvo rodeada. 
Desde 1821 hasta ahora siempre estuvo en el Grand Musée del Louvre, después de que un campesino la encontrara en una de las islas Cícladas, la de Milo. Los turcos la reclamaron apenas pasó a manos francesas y se la volvieron a reclamar a André Malraux en los años sesenta del siglo XX. Malraux, aquel político e intelectual que frente a Valéry pensaba que los museos sí producían metamorfosis beneficiosas para las obras y para la historia del arte. Me gusta así, atada con una cuerda, en el trasiego de esos hechos azarosos que a veces atañen al arte y a los museos. Ligada a un instante que no se volverá a repetir jamás pero que queda para siempre perpetuado en el objetivo, pincel de luz, del fotógrafo.

lunes, 18 de mayo de 2009

Feliz día de los museos


Hoy, 18 de mayo, es el día internacional del museo. Una institución amada y denostada desde su misma creación a finales del siglo XVIII. Al menos el museo moderno tal y como hoy nos ha llegado hasta nuestros días.

Museo proviene del latín museum y del griego mouseion y su acepción originaria era casa o templo de las musas, las nueve divinidades protectoras de las artes, hijas de Mnemosyne, la memoria. Se les suele representar junto al dios Apolo, danzando en círculo, a su alrededor, de ahí que desde el punto de vista arquitectónico el templo donde se les da culto tenga planta circular. Todavía hoy los grandes museos tienen una rotonda central, en recuerdo de ese sentido primigenio, aunque también estén inspirados en el mítico Panteón romano. Así lo tuvieron en cuenta los grandes arquitectos del neoclasicismo, desde el mismo Villanueva en el Prado (aunque la rotonda quede en un lateral), hasta Camporesi en el Vaticano o el gran Schinkel en Berlín.

También en la Antigüedad la palabra museo se utilizó para denominar al mítico Mouseion de Alejandría, una gran universitas donde se reunieron los grandes sabios, así como todo el saber. Todavía no se utilizaba el término para denominar aquel lugar donde se conservaran o expusiesen colecciones.

Incluso en el Renacimiento todavía se utilizaba el término para asignar a una reunión de sabios presidida por las musas como protectoras de las artes, que facilitasen la inspiración. Aunque por fin comenzó a utilizarse con la acepción actual, como ocurrió con el Museo Mediceo o el del humanista Paolo Giovio. También quedaba ligado a la memoria: un lugar de conmemoración de hechos o personajes ilustres, como el espectacular museo proyectado en el XVIII por el francés Boullée.

En realidad, el museo moderno es la suma de dos conceptos: el museo ilustrado o de la razón, que nace para poner a disposición del público una colección privada, y el museo revolucionario o de la culpa, el que surge tras hechos vandálicos o desamortizaciones, para dar lugar o destino a un patrimonio descontextualizado.

Aún así, las musas siguen estando presentes en la raíz misma de los museos.

¡Feliz día de los museos!

P.D. Hoy firmamos esta entrada conjuntamente la que suscribe, Wunderk, así como el señor Denon Wunderk, porque el acontecimiento así lo merece.

martes, 5 de mayo de 2009

El Louvre de Godard y el homenaje de Bertolucci


Dos escenas memorables en la historia del cine. La intención con la carrera estaba en superar el tiempo récord en la visita más corta al Museo del Louvre, que según un periódico lo ostentaba un norteamericano. En concreto 9 minutos y 45 segundos. Los protagonistas de Bertolucci mejoran el récord en veinte segundos.


Jean-Luc Godard, Bande à part (1964)



Bernardo Bertolucci, The Dreamers (2003)

viernes, 23 de enero de 2009

La Gnosienne de Satie


Un tema que me fascina y que era leit motiv de la película El velo pintado (John Curran, 2006) es la Gnosienne n. 1 compuesta por el músico francés Erik Satie (1866-1925).

Como curiosidad, se incluye en la Wikipedia el siguiente párrafo:

Hasta el año de su muerte en 1925, absolutamente nadie excepto él entró a su habitación en Arcueil desde que se mudó hacía veintisiete años. Lo que sus amigos descubrieron ahí, después de su entierro en el cementerio de Arcueil, tenía el encanto de la tumba de Tutankamon; además del polvo y las telarañas (lo cual entre otras cosas aclaró que Satie jamás compuso usando su piano), descubrieron numerosos objetos:
- una colección de unos cien paraguas, algunos aparentemente jamás usados;
- el retrato que le hizo su amiga Suzanne Valadon en 1893;
- cartas de amor y dibujos de la época de Valadon;
- otras cartas de todos los períodos de su vida;
- su colección de dibujos de edificios medievales (hasta entonces sus amigos empezaron a ver la relación entre Satie y ciertos anuncios de periódico anónimos acerca de “castillos en plomo” y cosas parecidas);
- otros dibujos y textos de valor autobiográfico;
- otras cosas memorables de todos los periodos de su vida, entre ellos siete trajes de terciopelo del periodo del “caballero de terciopelo”.
Pero lo más importante, había composiciones de las cuales nadie había oído hablar (o que se creían perdidas) por todos lados: atrás del piano, en las bolsas de los trajes de terciopelo, etc. Estas incluían las Vexations, Geneviève de Brabant, y otros no publicados o no terminados, como “el pez soñador”, muchos ejercicios de la Schola Cantorum, un conjunto no conocido de las piezas “caninas”, algunos otros trabajos para piano, muchas veces sin título (las cuales fueron publicadas como Nuevas Gnossiennes, Pièces Froides, Enfantines, Música de amoblamiento, etc.).

viernes, 5 de diciembre de 2008

viernes, 28 de septiembre de 2007

Hola



Escojo una de mis imágenes favoritas como bienvenida. Es uno de los tratados museográficos más conocidos, para algunos el primero de ellos. Aunque no sea exactamente así, dado que los primeros libros que reflexionan sobre cómo ordenar, exponer y conservar colecciones datan del siglo XVI, lo cierto es que es éste el más famoso de todos ellos y el que se difundió en la centuria en la que comienzan a gestarse los museos, el siglo XVIII. Aunque Bazin decía que su verdadero tiempo es el que le prosigue, tengo especial predilección por el siglo de las luces.

Vaya así mi especial homenaje a una disciplina que me apasiona, ¡la MUSEOLOGÍA!