viernes, 31 de diciembre de 2010

Hacia capo d'anno... cocinando

Como ya viene siendo tradicional en los últimos años nos toca cocinar en Nochevieja. Y entre canapé y canapé y los mejunjes y revoltillos varios que acompañarán al asado, vamos valorando cómo ha sido el año que se va, que aunque no haya sido de matrícula tampoco es que haya estado nada mal. Así que vistámonos de rojo y dorado, comámonos las doce uvas de la suerte al son de las campanadas y Virgencita, Virgencita, que nos quedemos como estamos.
Clausuremos también el año 2010 en Wunderkammer como ya va siendo habitual: con un fragmento de cine que aluda a la cosa del cocinar, con un par de fotos de Shirley Temple y otras de Ava para no variar... y por mi parte ya solo me queda desear a todos los que os pasáis por aquí y a toda la gente que aunque por aquí no se pase hace que la vida sea mucho más fácil... ¡¡¡Feliz 2011!!!

Espero que la cena no me salga tan mal como el desayuno que le hace Katherine Hepburn a Spencer Tracy en la primera de las nueve películas que hicieron juntos (Woman of the Year, George Stevens, 1942).


martes, 28 de diciembre de 2010

Objet bouleversant y el autor actor oculto

Les oiseaux vous poursuvirent, Subversion des images. Paul Nougé (1929-1930)
"Se concibe aquí la noción del objeto en sentido filosófico (...) Lo más banal y lo más simple, como lo más complejo, pueden afectar de un modo idéntico, como una cosa 'jamás vista' y del todo misteriosa, en una palabra, 'incomprensible': una cuerda, una mesa, un pan, una palabra, un dibujo, un cuadro, una acción observada o narrada, un recuerdo, una idea. El poder de la fascinación del objeto, su virtud de provocación, es imprevisible (...) Pero, ¿de dónde le vendrá al objeto esa virtud subversiva? Se sabe: de la capacidad de ocupar la conciencia humana al punto de romper su flujo monótono, al punto de forzar al espíritu a inventar cómo hacerse otro" (Paul Nougé).
"No basta con crear un objeto, no le basta ser para que se vea. Es necesario mostrarlo, es decir, excitar en el espectador, por algún artificio, el deseo, la necesidad de verlo" (Paul Nougé).
Y aquí ese gran "autor oculto" que fue el poeta y científico Paul Nougé (1895-1967) sin que el no podría entenderse la obra de René Magritte, que le pintó este retrato en 1927. De hecho, la mayor parte de los títulos de la interesante obra del artista belga fueron inventados por este genio que siempre quiso estar en el anonimato. Como ha señalado Luis Puelles: "Nougé, desinteresado de todo lucimiento por parecerle contrario a sus convicciones artísticas, persigue el anonimato, imprescindible para provocar el efecto de extrañamiento sin neutralizarlo bajo la evidencia de su autoría" (Colección Infraleves, 7, Cendeac, 2007).

viernes, 24 de diciembre de 2010

Feliz Navidad

Desde Wunderkammer ¡Feliz Navidad!

Foto: Belén de Francisco Salzillo (1776-1783)
Museo Salzillo, Murcia

sábado, 18 de diciembre de 2010

La parte por el todo XI


¡Disculpad mi retraso en La parte por el todo! Así que la cosa va a ser facilita... ¿dónde están estas tijeras? (cruzo los dedos, que están abiertas y eso no es cosa buena...)

domingo, 12 de diciembre de 2010

1212MTMT

Hoy es 12-12... ¡mi cumpleaños! A las 6 y 20 de un domingo como el de hoy de hace treinta y nueve años ya estaba yo por aquí dando la lata (una sagitario con un ascendente escorpio, parece ser). También es el día más grande de México, ¡viva la Virgen de Guadalupe! 
Hubiesen cumplido años Gustave Flaubert, Edvard Munch, Frank Sinatra (lo he borrado de la foto, espero que me perdone) y los cumple Dionne Warwick, Patrick O'Brian, los actores británicos Bill Nighy y Tom Wilkinson, la guapa actriz Jennifer Connelly y mi amigo Paco Giménez.
Cifras y letras se repiten 12-12, MTMT... esas curiosas casualidades.

lunes, 6 de diciembre de 2010

Dido

My tea's gone cold, I'm wondering why
I got out of bed at all
The morning rain clouds up my window
and I can't see at all
And even if I could it'd all be grey,
but your picture on my wall
It reminds me that it's not so bad,
it's not so bad
...
I want to thank you
for giving me the best day of my life
Oh just to be with you
is having the best day of my life


La otra noche soñé con Dido. Había que llevarla a alguna parte, ¿regresaba a Cartago? No se lamentaba pero llovía y se cobijaba bajo mi paraguas. Todo era gris y su melena rubia refulgía sobre el acero. Al final no había ningún destino al que llegar. Caminamos todo el tiempo por atestadas avenidas y sucios callejones sin saber cuál era el camino.
When I am laid, am laid in earth, May my wrongs create
No trouble, no trouble in thy breast
Remember me, but ah! forget my fate
Remember me, remember me, but ah! forget my fate

martes, 30 de noviembre de 2010

Flavia Serena


Serena era delgada y de constitución pequeña, aun así, la elegancia de sus movimientos y la elección de su vestimenta y adornos le otorgaban un porte majestuoso. No se podía concebir mayor refinamiento. Como en todo lo que emprendía, también en ese aspecto aspiraba a la perfección. Sentía verdadera pasión por las cosas bellas y costosas, cualidad que, en más de una ocasión, condujo a Estilicón al borde de la ruina. Poseía además de manera natural lo que Proba, la madre de los Anicios (a menudo considerada como su rival) era incapaz de conseguir ni aún con la mayor dedicación y celo del mundo: intuición para las ciencias y gusto para las artes. 
Quien no haya visto a Serena, leyendo o tocando la cítara, reclinada en su sillón entre las adelfas en flor, con su túnica de color amarillo y violeta de croco —con pliegues asimétricos del hombro a la cadera, de la rodilla a los pies, el cuello y los cabellos adornados con camafeos—, nunca sabrá en qué consiste la gracia de una romana de sangre azul.
Aun así, no era una mujer afable en la acepción habitual de la palabra; soberanamente generosa para con sus favoritos, soberanamente dura con los que perdían su favor, soberanamente caprichosa en lo tocante a ideas y deseos repentinos, y soberanamente arbitraria en la puesta en práctica de los mismos, como si ella fuese la única persona en este mundo.
Cada vez que alguno de sus amigos, tras convertirse al cristianismo, deseaba vender sus posesiones y dar el dinero a los pobres, Serena se apresuraba a ofrecerles una fortuna por sus palacios, jardines y tesoros. Estilicón, que no disponía de semejante suma de dinero, se veía obligado a anular la compra. A él se le tomaba a mal lo que a Serena se le había perdonado de antemano.
Hella S. Haase, Un gusto a almendras amargas, 1966.

Sombras de Wunderkammer

"No system determines the organization of the objects in display or separates one variety of the marvellous from another. We are surprised upon entering the room, but our surprise is occasioned not so much by the individual items we encounter, impressive though they are, as by the immediate, even immoderate familiarity they show for whatever joins them. There are things on holiday, randomly juxtaposed and displaced from any proper context; the room they inhabit acts as a liberty or sanctuary for ambiguous things, a kind of halfway-house for transactional objects, some new but not yet fully assimilated, others old and headed for cultural oblivion, but not yet forgotten or cast off. Taken together, they compose a heteroclite order without hierarchy or degree, an order in which kings mingle with clowns, or at least the props of their respective stations"
Steven Mullaney, Strange Things, Gross Terms, Curious Customs (1983)

Al estudiar la obra de Hans Feldmann (1941), artista conceptual de Düssedldorf, especialmente la exposición temporal que se encuentra en la actualidad en el Museo Reina Sofía de Madrid y, en concreto, su instalación de sombras chinescas a partir de objetos variados, no dejo de pensar en la definición de Wunderkammer dada por Mullaney, en su investigación sobre las colecciones de Walter Cope, visitadas y descritas en 1599 por el suizo Thomas Platter el Joven.
Las sombras proyectadas por las colecciones dan lugar a extrañas proyecciones sobre la pared, como insólitos planetarios. Reminiscencias de antiguas Wunderkammern que se yuxtaponen perfectamente en el presente. La imagen de la instalación de Feldmann y el texto de Mullaney son prueba de ello.

domingo, 28 de noviembre de 2010

Dos Aelitas, de Marte y de Matrix

Aelita es la protagonista de la serie francesa de dibujos animados Código Lyoko (Thomas Romain, Tania Palumbo, 2003). Además de verla por la televisión también nos estamos leyendo las aventuras de los chicos de la escuela Kadic que se virtualizan para entrar dentro del mundo de Lyoko y luchar contra el virus XANA. 
Pero indagando sobre el nombre de esta chica virtual de pelo rosa, hemos visto que su origen está en la protagonista de la novela de ciencia ficción que Alexei Tolstoi escribiera en 1922 y que llevó al cine dos años más tarde Yákov Protazanov. Lo más curioso de Aelita, la reina de Marte, además de la historia en sí, es el diseño de los trajes y decorados constructivistas de Aleksandra Ekster. Dice la Wiki que su influencia puede verse en Flash Gordon y en la misma película de Metrópolis de Fritz Lang (1926). Imaginación, desde luego, no les faltó.

martes, 23 de noviembre de 2010

La Venus atada

He aquí una de las imágenes más bellas de toda la historia del arte. A Paul Valéry no le gustaba verla encerrada entre las paredes de un museo, transformada para siempre en documento. A mí me ha gustado verla así, prisionera, en aquellos años de la Segunda Guerra Mundial que pasó del Louvre al castillo de Valençay, que para Georges Sand era uno de los lugares más bellos del mundo. Belleza representaba y de belleza siempre estuvo rodeada. 
Desde 1821 hasta ahora siempre estuvo en el Grand Musée del Louvre, después de que un campesino la encontrara en una de las islas Cícladas, la de Milo. Los turcos la reclamaron apenas pasó a manos francesas y se la volvieron a reclamar a André Malraux en los años sesenta del siglo XX. Malraux, aquel político e intelectual que frente a Valéry pensaba que los museos sí producían metamorfosis beneficiosas para las obras y para la historia del arte. Me gusta así, atada con una cuerda, en el trasiego de esos hechos azarosos que a veces atañen al arte y a los museos. Ligada a un instante que no se volverá a repetir jamás pero que queda para siempre perpetuado en el objetivo, pincel de luz, del fotógrafo.

lunes, 22 de noviembre de 2010

Bibliofilia


Es sorprendente que un librito tan sencillo como 84, Charing Cross Road me haya llamado tanto la atención. Aunque si se tiene en cuenta lo que me gusta perderme en las librerías no es cosa tan sorprendente. He estado echándole un vistazo a la película basada en esta obra formada con la correspondencia real que mantuvo la escritora americana de guiones y obras de teatro Helene Hanff con el personal de la librería londinense Mark & Co. y la verdad es que tiene muy buena pinta. Aunque si es como el libro, supongo que no sucederán grandes cosas y en su sencillez radicará la clave de su belleza. 
¿Pueden llegar a conectar tanto personas que solamente se conocen por correspondencia? Sí, si les une una pasión común. Sí, si esa pasión es la de la literatura y la de los libros.

sábado, 20 de noviembre de 2010

Intermezzo

Éste ha sido un mes de noviembre movido que me ha mantenido alejada de este pequeño gabinete. Dejémoslo en ordenador roto, varicelas, inmersión en presupuestos parlamentarios y más y más trabajo, hoy todavía acumulado. Algunas cosas que me han llamado la atención han quedado como notas pendientes en el escritorio. Una de ellas es esta estupenda fotografía de Martínez Bueso con motivo de la inauguración de la Fundación Pedro Cano de Blanca. Creo, además, que refleja bien el estado anímico.

lunes, 1 de noviembre de 2010

Al pie de la sepultura

Sólo en la vida más pura
los justos comprenderán
a Don Juan
al pie de la sepultura

José Zorrilla, Don Juan Tenorio (1844)

Imágenes: decorados y diseños teatrales de Salvador Dalí.