martes, 30 de septiembre de 2008

Molti auguri, bella




Hoy cumple años la más bella del cine italiano, con permiso de Sophia Loren, mejor actriz, todo hay que decirlo. Malèna de Giuseppe Tornatore (2000), el director de Cinema Paradiso, es un canto a la belleza de una mujer vista a través de los ojos de un niño, el ya casi adolescente Renato:

"Tenía 13 años. Era un día a finales de la primavera de 1941 cuando la vi por primera vez...
Lo recuerdo muy bien porque aquella tarde, mientras Mussolini estaba declarando la guerra a Francia y Gran Bretaña, tuve mi primera bicicleta".

La banda sonora, del gran Morricone, estuvo nominada a los oscars.

Menudos 44 años... BELLA!!!

lunes, 29 de septiembre de 2008

Paint me down





Paint me down
Paint me down
Paint me down

I'm walking into studio
consider strange appeal
paint me in the home
I'm brushing up on sketchbook
designs for love unreal
paint me in the home
oil and skin you'll need to buy it
consider what I mean
she sinks beneath the moving pictures
prepare the brush for me
I'm craving with this need

Paint me down
Paint me down
Paint me down

Querido señor Knightley...








"Se pusieron a andar juntos. Él guardaba silencio. Emma tenía la impresión de que de vez en cuando la miraba de reojo, como si quisiera leer en su rostro más de lo que a ella le convenía dejar entrever (…).
- Hace un momento le he interrumpido muy bruscamente, señor Knightley, y temo haberle ofendido… Pero si desea hablar francamente conmigo como amiga, o pedirme la opinión sobre cualquier cosa que tenga usted en proyecto… como amiga estoy a su disposición. Escucharé todo lo que quiera decirme. Y le diré exactamente lo que piense.
- ¡Como amiga! – repitió el señor Knightley-. Emma, lo que temo es una palabra… No, no, prefiero que no… Sí, quédese… ¿por qué voy a vacilar? Ya he ido demasiado lejos para poder ocultarlo ahora… Emma, acepto su ofrecimiento… Por raro que pueda parecerle, lo acepto y me confío a usted como amiga… Dígame… ¿Puedo tener alguna esperanza?

Se interrumpió como para dar más énfasis a su pregunta, mientras con la mirada dominaba completamente a la joven.
- Mi querida Emma –siguió diciendo-, porque querida lo será usted siempre para mí, sea cual sea el resultado de esta hora de conversación, mi querida Emma, mi amada Emma… contésteme en seguida. Diga “no” si es eso lo que tiene que decir.
Emma era absolutamente incapaz de decir nada, y él exclamó muy excitado:
- ¡Se calla usted! ¡No dice nada! Por ahora no pregunto más.
Emma estaba casi a punto de desvanecerse por la emoción de aquellos momentos. Entonces el sentimiento más acusado en ella era el temor a despertar del más feliz de los sueños."


Mi queridísimo señor Knightley, ¿dónde se ha metido usted? Aquí Emma, la insensata e imprudente Emma, le echa muchísimo de menos.

Adiós, ojos azules


Fantástico actor... protagonista de momentos inolvidables de la historia del cine. Puestos a elegir me quedo con el atormentado Brick en su camino de autodestrucción y la guapa Elizabeth Taylor, encerrados en una habitación donde saltaban las chispas. Newman decía con su cara tantas cosas... Pedazo de actor.

Hasta siempre.

domingo, 7 de octubre de 2007

Mulholland Drive



Dice así Óscar Bartolomé en Multicine sobre esta obra maestra:

"El mundo en el que se mueve Lynch es onírico, como “El Aleph”, de Borges, porque su aspiración es convertirse en un entomólogo de los sueños, o en un mago, que viene a ser lo mismo"

Mulholland Drive es una suerte de Wunderkammer posmoderna en la que Lynch expone imágenes que nos causan verdadera estupefacción. Y más que nada, lo que nos causa es la maravilla, en un plano próximo a la surrealidad de Aragon. Decía Breton que lo fantástico no deja de pertenecer al dominio de la ficción sin consecuencias, mientras que lo maravilloso brilla en la última cumbre del movimiento total y concierne a la afectividad en su totalidad (como cita Puelles).

Sueños y realidad deconstruidos en idílicas imágenes hollywoodianas y agobiantes ambientes que proceden del imaginario de su autor llegan a nuestros ojos en una maravillosa confusión laberíntica. La consecuencia es una desconcertante emoción.

viernes, 28 de septiembre de 2007

Hola



Escojo una de mis imágenes favoritas como bienvenida. Es uno de los tratados museográficos más conocidos, para algunos el primero de ellos. Aunque no sea exactamente así, dado que los primeros libros que reflexionan sobre cómo ordenar, exponer y conservar colecciones datan del siglo XVI, lo cierto es que es éste el más famoso de todos ellos y el que se difundió en la centuria en la que comienzan a gestarse los museos, el siglo XVIII. Aunque Bazin decía que su verdadero tiempo es el que le prosigue, tengo especial predilección por el siglo de las luces.

Vaya así mi especial homenaje a una disciplina que me apasiona, ¡la MUSEOLOGÍA!